Quitanda
Vendia quitanda na cancha de tava
Chamavam de guaxa a guria da venda
Balaio pesado pro corpo franzido
Levava as doçuras de um lado pra o outro
Guardava os trocados no boleo da sala
Com medo dos homens cheirando a cachaça
De dentes enormes e rostos queimados
Que iam comprando os seus pães de mel
Cresceu a guria, cresceu a guria
Vendendo quitanda, vendendo quitanda
E um dia, já moça, se foi na garupa
De um homem dos tantos de rosto queimado
Já vive por certo não'algum vilajero
Fazendo quitanda do corpo moreno
Guardando os trocados dos homens famintos
De dentes enormes cheirando a cachaça
Mais guaxa que nunca
Seu fardo é pesado
Nessa amarga sina
De vender doçuras
Quitanda
Vendía golosinas en la cancha del pueblo
Llamaban 'guaxa' a la chica de la venta
Canasta pesada para el cuerpo encorvado
Llevaba los dulces de un lado a otro
Guardaba las monedas en el bolsillo del delantal
Con miedo a los hombres oliendo a caña
Con dientes enormes y rostros quemados
Que iban comprando sus panes de miel
La chica creció, la chica creció
Vendiendo golosinas, vendiendo golosinas
Y un día, ya mujer, se fue en la grupa
De uno de tantos hombres con rostro quemado
Ahora vive seguramente en algún pueblo
Haciendo golosinas con su cuerpo moreno
Guardando las monedas de los hombres hambrientos
Con dientes enormes oliendo a caña
Más 'guaxa' que nunca
Su carga es pesada
En esta amarga suerte
De vender dulzuras
Escrita por: Colmar Duarte / Marco Aurélio Vasconcellos