Bailado Das Folhas
Foi numa pálida manhã de outono
Soturna como a cela dum convento
Que num vetusto parque ao abandono
Dei largas ao meu louco pensamento
Cortava o espaço a lâmina de frio
Que impunemente as nossas carnes corta
E o vento num constante desvario
Despia as árvores da folhagem morta
Folhas mirradas como pergaminhos
Soltas ao vento como os versos meus
Bailavam loucamente pelos caminhos
Como farrapos a dizer adeus
Das débeis folhas lamentei a sorte
Mas reflecti depois de estar sereno
Que bailar à mercê de quem é forte
É sempre a sina de quem é pequeno
Desde então, meu pobre pensamento
Fugiu para não bailar ao abandono
Como a folhagem que bailava ao vento
Naquela pálida manhã de outono
Baile de las Hojas
Fue en una pálida mañana de otoño
Sombría como la celda de un convento
Que en un antiguo parque abandonado
Dejé volar mi loco pensamiento
La hoja fría cortaba el espacio
Que sin piedad corta nuestra piel
Y el viento en constante desvarío
Desnudaba los árboles de su hojarasca
Hojas marchitas como pergaminos
Suelas al viento como mis versos
Bailaban locamente por los caminos
Como harapos diciendo adiós
De las débiles hojas lamenté su suerte
Pero luego reflexioné estando sereno
Que bailar a merced de quien es fuerte
Siempre es el destino de quien es pequeño
Desde entonces, mi pobre pensamiento
Huyó para no bailar abandonado
Como la hojarasca que bailaba al viento
En aquella pálida mañana de otoño
Escrita por: Henrique Rego / José Mário Branco