395px

Trono Blanco

Margareth

Trono Branco

São bem felizes, os que têm no céu seus nomes escritos lá
Se consideram livre da condenação
Pelo sangue do cordeiro justificado está
Tendo a certeza de fluir a salvação

No trono branco está, tudo se agitará
Com a presença do senhor, que fez a terra e o mar
Tudo se prostrará, tudo derreterá
Tudo que o homem fez na terra, se desmanchará
A terra fugirá, o céu se enrolará
A terra e o mar prestaram conta de seus mortos
Mas a igreja comprada com sangue
Lavada por Jesus amparada está

Bem aventurado o homem, que com Cristo quer reinar
Os que de longe são chamados a cear
Pois vão logo para o trono que ornado já está
Que alegria nunca mais se acabará

Quando o senhor se assentar, no trono branco pra julgar
Grandes e pequenos estarão perante o trono do cordeiro
Ouvindo a última decisão, com reta justiça ele julgará
Ninguém pode fugir de quem está, assentado no trono
Com poder e glória, quem poderá contemplar?

Nova terra, novo céu, no tabernáculo do senhor
Deus enxugará de nossos olhos toda a lágrima
Onde não haverá nem morte nem pavor
Naquela cidade só habitará, quem estiver o seu nome escrito lá
No livro da vida, no santo cordeiro
Que vivo no céu, pra sempre está!

Trono Blanco

Son muy felices, los que tienen sus nombres escritos en el cielo
Se consideran libres de condenación
Justificados por la sangre del cordero
Teniendo la certeza de fluir la salvación

En el trono blanco, todo se agitará
Con la presencia del señor, que hizo la tierra y el mar
Todo se postrará, todo se derretirá
Todo lo que el hombre hizo en la tierra, se desvanecerá
La tierra huirá, el cielo se enrollará
La tierra y el mar rendirán cuentas de sus muertos
Pero la iglesia comprada con sangre
Lavada por Jesús está amparada

Bienaventurado el hombre que quiere reinar con Cristo
Los llamados a cenar desde lejos
Pues pronto irán al trono que ya está adornado
¡Qué alegría que nunca se acabará!

Cuando el señor se siente en el trono blanco para juzgar
Grandes y pequeños estarán ante el trono del cordero
Escuchando la última decisión, con recta justicia juzgará
Nadie puede huir de quien está sentado en el trono
¿Quién podrá contemplar su poder y gloria?

Nueva tierra, nuevo cielo, en el tabernáculo del señor
Dios enjugará toda lágrima de nuestros ojos
Donde no habrá ni muerte ni temor
En esa ciudad solo habitará quien tenga su nombre escrito allí
En el libro de la vida, en el santo cordero
¡Que vive en el cielo y está por siempre!

Escrita por: