395px

Los Hombres No Deben Llorar

Mariangela Zan

Os Homens Não Devem Chorar

Quando eu te perdi
Não compreendi sua ingratidão
Fiquei a cismar, sem me conformar com a solidão

A nossa casinha, na beira da linha, tão triste ficou
Só o seu perfume, fazendo ciúme, foi o que restou

Teu procedimento me fez infeliz
Deixando em meu peito uma cicatriz
Ao te ver de braços com um novo amor
Não sei como eu pude suportar a dor

Dizem que os homens não devem chorar
Por uma mulher o abandonar
Mas não me contive do que aconteceu
E chorei baixinho por carinho seu

Cuando te perdi no me conformé com la realidad
Um presentimiento em mi pensamiento me dio la verdad
La humilde casita que fué nuestro nido mui triste quedo
Solo tu perfume quedo en el recuerdo de aquél gran amor

Tu procedimiento me hizo padeder
Dejando en mi pecho uma herida cruel
Al verte rendida com otra ilusión
De celos e angústias mataste mi amor

Dicen que los hombres no deben llorar
Por una mujer que ha pagado mal
Pero yo no pude contener mi llanto
Cerrando los ojos me puse a llorar

Los Hombres No Deben Llorar

Cuando te perdí
No comprendí tu ingratitud
Me quedé pensando, sin conformarme con la soledad

Nuestra casita, al borde de la vía, quedó tan triste
Solo tu perfume, causando celos, fue lo que quedó

Tu comportamiento me hizo infeliz
Dejando en mi pecho una cicatriz
Al verte en brazos de un nuevo amor
No sé cómo pude soportar el dolor

Dicen que los hombres no deben llorar
Por una mujer que los abandona
Pero no pude contener lo que sucedió
Y lloré bajito por tu cariño

Cuando te perdí no me conformé con la realidad
Un presentimiento en mi pensamiento me dio la verdad
La humilde casita que fue nuestro nido quedó muy triste
Solo tu perfume quedó en el recuerdo de aquel gran amor

Tu proceder me hizo sufrir
Dejando en mi pecho una herida cruel
Al verte entregada a otra ilusión
De celos y angustias mataste mi amor

Dicen que los hombres no deben llorar
Por una mujer que ha actuado mal
Pero yo no pude contener mi llanto
Cerrando los ojos me puse a llorar

Escrita por: Mario Zan