Caldarrosta
Quand'ero una bambina mi domandavo sempre
chi erano quelle donne che come caldarroste,
bruciavano le sere ai bordi della strada
muovendosi leggere nell'aria profumata;
coi tacchi si portavano ad un passo dalle stelle,
alcune poi cantavano ed erano pi?belle
a tutti rispondevano e truccavano una lacrima sul viso,
le bocche lucide sembravano finestre affacciate sui fal?
Io sono cresciuta e ti rivedo ancora,
ma non riesco a darmi una risposta,
perch?ti vendi come carta straccia
non puoi bruciare sempre caldarrosta.
Cos?lontana, ma cos?vicino,
cos?indifesa come un burattino,
tanto diversa ma cos?banale
vestita come fosse sempre carnevale.
Magari la mattina ti perdi tra la gente,
per te magari vivere ?non pensare a niente;
ci sono tante cose che tu potresti fare
invece di sorridere a chi vuol farti male;
coi tacchi si portavano ad un passo dalle stelle
alcune poi cantavano ed erano pi?belle
a tutti rispondevano e truccavano una lacrima sul viso;
le bocche lucide sembravano finestre affacciate sui fal?
E ti rassegni e dici che ?il destino
che a stare l?tu non l'hai fatto apposta,
che fu per colpa del tuo primo uomo
ma puoi cambiare ancora caldarrosta.
Cos?lontana, ma cos?vicino
cos?indifesa come un burattino,
tanto diversa ma cos?banale
vestita come fosse sempre carnevale.
Caldarrosta
Cuando era una niña siempre me preguntaba
quiénes eran esas mujeres que como castañas asadas,
quemaban las noches en los bordes de la calle
moviéndose ligeras en el aire perfumado;
con tacones se acercaban a un paso de las estrellas,
algunas luego cantaban y eran más hermosas,
a todos respondían y maquillaban una lágrima en el rostro,
las bocas brillantes parecían ventanas asomadas a los fal?
He crecido y aún te veo,
pero no logro darme una respuesta,
¿por qué te vendes como papel viejo
no puedes quemarte siempre como castaña asada?
Tan lejana, pero tan cerca,
tan desprotegida como un títere,
tan diferente pero tan común
vestida como si fuera siempre carnaval.
Quizás por la mañana te pierdes entre la gente,
para ti quizás vivir es no pensar en nada;
hay tantas cosas que podrías hacer
en lugar de sonreír a quien quiere hacerte daño;
con tacones se acercaban a un paso de las estrellas,
algunas luego cantaban y eran más hermosas,
a todos respondían y maquillaban una lágrima en el rostro;
las bocas brillantes parecían ventanas asomadas a los fal?
Y te resignas y dices que es el destino
que estar ahí no lo hiciste a propósito,
que fue culpa de tu primer hombre
pero aún puedes cambiar como castaña asada.
Tan lejana, pero tan cerca,
tan desprotegida como un títere,
tan diferente pero tan común
vestida como si fuera siempre carnaval.