Il Cane
E' legato ?qui davanti,
lui mi guarda e mi trapassa
con quegli occhi suoi di cane;
come frusta i suoi lamenti,
son nascosti dalla pioggia, dai rumori della gente.
E' legato ha due catene
una al collo e l'altra al cuore,
come tagliano pian piano
mentre il pelo ?gi?inzuppato,
quanto amore per quell'uomo.
E lui lo guarda con quegli occhi,
con quegli occhi suoi di cane;
?felice, ha il suo padrone che lo picchia,
ma ?il suo padrone.
Piove ancora e lui avr?freddo,
quasi ?buio e ho freddo anch'io;
quella ciotola laccata sembra un mare che straripa,
mi straripano i pensieri ma non voglio andare via.
Forse ?solo ed ha paura, sembra in pena ma per chi
?ome un cieco sta aspettando
chi accompagni il suo destino,
cane vecchio e malandato
ma con gli occhi da bambino.
E' legato ha due catene
una al collo e l'altra al cuore,
come tagliano pian piano
mentre il pelo ?gi?inzuppato,
quanto amore per quell'uomo.
E lui lo guarda con quegli occhi,
con quegli occhi suoi di cane;
?felice ha il suo padrone che lo picchia,
ma ?il suo padrone.
Piove ancora e lui avr?freddo,
quasi ?buio ed ho freddo anch'io;
quella ciotola laccata sembra un mare che straripa,
mi straripano i pensieri ma non voglio andare via.
El Perro
Está atado aquí enfrente,
él me mira y me atraviesa
con esos ojos de perro;
cómo azota sus lamentos,
están ocultos por la lluvia, por el ruido de la gente.
Está atado con dos cadenas
una en el cuello y otra en el corazón,
cómo cortan poco a poco
mientras el pelaje ya está empapado,
qué amor por ese hombre.
Y él lo mira con esos ojos,
con esos ojos suyos de perro;
es feliz, tiene a su dueño que lo golpea,
pero es su dueño.
Sigue lloviendo y él tendrá frío,
casi oscuro y yo también tengo frío;
esa taza lacada parece un mar que desborda,
se desbordan mis pensamientos pero no quiero irme.
Quizás está solo y tiene miedo, parece preocupado pero por quién
como un ciego está esperando
quien acompañe su destino,
perro viejo y maltratado
pero con ojos de niño.
Está atado con dos cadenas
una en el cuello y otra en el corazón,
cómo cortan poco a poco
mientras el pelaje ya está empapado,
qué amor por ese hombre.
Y él lo mira con esos ojos,
con esos ojos suyos de perro;
es feliz tiene a su dueño que lo golpea,
pero es su dueño.
Sigue lloviendo y él tendrá frío,
casi oscuro y yo también tengo frío;
esa taza lacada parece un mar que desborda,
se desbordan mis pensamientos pero no quiero irme.