395px

Ojo de fuego

Mario Gil

Olho-de-fogo

Quando eu era menino de ribeirinho, mãe me ensinou
Foge de olho-de-fogo, seja o que for
Pode ser fogo-fátuo, cobra-norato, maracajá
Tincoã, caburé, saci, boitatá

Mas eu não tive medo
O dia que vi, o que mãe falou
Quando o olho-de-fogo
De uma morena me encandeou

Era igual rubi reluzente
Sol que vai raiar
Fogo-de-santelmo, olhar de serpente
Estrela-do-mar

Era brilho de aço de gume
Aro de luar
Candelabro, ninho de vaga-lume
Vela de altar
Desde então tô preso nesse olhar

Olho de labareda, tocha de luz que muda de cor
Facho ardente de fogaréu-corredor
Olho de candeeiro aceso em pavio crepuscular
Claridade de lamparina no mar

Era de assombração
O olho-de-fogo que mãe falou
Mas aquele que eu vi
Foi fogo de gente, um olho de amor

Era archote incandescente
Brasas pelo ar
Claridão que tem olhar de vidente
Em seu alguidar

Era uma fogueira cadente
Chama de um quasar
Quase a luz que liga o mundo da gente
Ao lado de lá
Desde então tô preso nesse olhar

Ojo de fuego

Cuando era niño de ribereño, mamá me enseñó
Huye del ojo de fuego, sea lo que sea
Puede ser fuego fatuo, cobra norato, maracuyá
Tincoã, caburé, saci, boitatá

Pero no tuve miedo
El día que vi, lo que mamá dijo
Cuando el ojo de fuego
De una morena me deslumbró

Era como un rubí reluciente
Sol que va a salir
Fuego de San Telmo, mirada de serpiente
Estrella de mar

Era brillo de acero afilado
Aro de luna
Candelabro, nido de luciérnaga
Vela de altar
Desde entonces estoy atrapado en esa mirada

Ojo de llama, antorcha de luz que cambia de color
Haz ardiente de fuego corredor
Ojo de lámpara encendida en mecha crepuscular
Claridad de lámpara en el mar

Era de espanto
El ojo de fuego que mamá mencionó
Pero aquel que vi
Fue fuego de gente, un ojo de amor

Era antorcha incandescente
Brasas por el aire
Claridad que tiene mirada de vidente
En su cuenco

Era una hoguera descendente
Llama de un quásar
Casi la luz que conecta el mundo de la gente
Al otro lado
Desde entonces estoy atrapado en esa mirada

Escrita por: Mario Gil / Paulo César Pinheiro