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Amor y Miedo

Mário Pinheiro

Amor e Medo

Quando eu te vejo e me desvio cauto
Da luz de fogo que te cerca, oh bela!
Contigo, dizes, suspirando amores
Meu Deus! Que gelo, que frieza aquela!

Como te enganas! Meu amor, é chama
Que se alimenta no voraz segredo
E se te fujo é que te adoro louco
És bela, eu moço, tens amor, eu, medo

Tenho medo de mim de ti, de tudo!
Da luz, das sombras do silêncio ou vozes
Das folhas secas do chorar das fontes
Das horas longas a correr velozes!

O céu da noite me atormenta em dores
A luz da aurora, me enternece os seios!
E ao vento fresco do cair da tarde
Eu me estremece de cruéis receios

É que esse vento que na várzea, ao longe
Do colmo o fumo caprichoso ondeia
Soprando um dia tornaria incêndio
A chama viva que teu riso ateia!

Ai! Se abrasado crepitasse o cedro
Cedendo ao raio que a tormenta envia
Diz: Que seria da plantinha humilde
Que à sombra dela tão feliz crescia?

A lavareda que se enrosca ao tronco
Torrara a planta qual queimara o galho!
E a pobre nunca reviver pudera
Chovesse embora paternal orvalho!

Ai! Se te visse no calor da sesta
A mão tremente no calor das tuas
Amarrotado o teu vestido branco
Soltos cabelos nas espáduas nuas!

Ai! Se eu te visse Madalena pura!
Sobre o veludo reclinada a meio
Olhos cerrados na volúpia doce!
Os braços frouxos, palpitante o seio!

Ai! Se eu te visse em languidez sublime
Na face às rosas virginais do pejo
Trêmula a fala, a protestar baixinho
Vermelha a boca, soluçando um beijo!

Diz: Que seria da pureza de anjo
Das vestes alvas do candor das asas?
Tu te queimaras a pisar descalça
Criança louca! Sobre um chão de brasas!

No fogo vivo eu me abrasara inteiro!
Ébrio e sedento na fugaz vertigem
Vil, machucara com meu dedo impuro
As pobres flores da grinalda virgem!

Vampiro infame eu sorveria em beijos!
Toda a inocência que teu lábio encerra
E tu serias no lascivo abraço!
Anjo enlodado nos pântanos da terra

Depois, desperta no febril delírio
Olhos pisados como um vão lamento
Tu perguntaras: Que é da minha coroa?
Eu te diria: Desfolhou-a o vento!

Oh! Não me chames coração de gelo!
Bem vês: Traí-me no fatal segredo
Se de ti, fujo, é que te adoro e muito!
És bela, eu moço tens amor, eu medo!

Amor y Miedo

Cuando te veo y me desvío cauteloso
De la luz de fuego que te rodea, oh bella
Contigo, dices, suspirando amores
¡Dios mío! ¡Qué hielo, qué frialdad aquella!

¡Cómo te engañas! Mi amor es llama
Que se alimenta en el voraz secreto
Y si te evito es porque te adoro loco
Eres bella, yo joven, tienes amor, yo, miedo

¡Tengo miedo de mí, de ti, de todo!
De la luz, de las sombras, del silencio o voces
De las hojas secas, del llanto de las fuentes
De las horas largas corriendo veloces

El cielo de la noche me atormenta en dolores
La luz de la aurora me enternecen los senos
Y al fresco viento del atardecer
Me estremezco de crueles temores

Es que ese viento que en la pradera, a lo lejos
Del junco el humo caprichoso ondea
Soplando un día convertiría en incendio
La llama viva que tu risa enciende

¡Ay! Si ardiera crepitando el cedro
Cediendo al rayo que la tormenta envía
Dime: ¿Qué sería de la plantita humilde
Que a su sombra tan feliz crecía?

La llama que se enrosca al tronco
Tostaría la planta como quemara la rama
Y la pobre nunca podría revivir
Aunque lloviera paternal rocío

¡Ay! Si te viera en el calor de la siesta
La mano temblorosa en el calor de las tuyas
Arrugado tu vestido blanco
Cabellos sueltos en los hombros desnudos

¡Ay! Si te viera Madalena pura
Reclinada a medio sobre el terciopelo
Ojos cerrados en la dulce voluptuosidad
Brazos flojos, palpitar el pecho

¡Ay! Si te viera en languidez sublime
En el rostro las rosas vírgenes del pudor
Temblando al hablar, protestando bajito
Roja la boca, sollozando un beso

Dime: ¿Qué sería de la pureza de ángel
De las vestiduras blancas, de la candidez de las alas?
Tú te quemarías al pisar descalza
¡Niña loca! ¡Sobre un suelo de brasas!

¡En el fuego vivo me abrasaría entero!
Ebrio y sediento en la fugaz vértigo
Vil, lastimaría con mi dedo impuro
Las pobres flores de la guirnalda virgen

¡Vampiro infame, sorbería en besos!
Toda la inocencia que tu labio encierra
Y tú serías en el lascivo abrazo
Ángel manchado en los pantanos de la tierra

Después, despierta en el febril delirio
Ojos pisoteados como un vano lamento
Preguntarás: ¿Qué pasó con mi corona?
Yo te diría: ¡El viento la deshojó!

¡Oh! ¡No me llames corazón de hielo!
Bien ves: ¡Me traicioné en el fatal secreto!
Si de ti huyo, es porque te adoro mucho
Eres bella, yo joven, tienes amor, yo miedo!

Escrita por: Casemiro de Abreu