O Menino
Menino! Vem ver o pomar.
Desce daí. Se joga ao mar.
Me ajuda aqui. Vem procurar
O que eu perdi... Vem encontrar!
Num canto ali, um "cantar olá".
E breve, assim, um beijo roubar.
Vou lhe pedir. Vai me negar?
Volta aqui! Me faz cantar.
Mesmo se for um canto de dor.
Pra que chorar se eu posso brincar?
Volta aqui! Não me faz lembrar
Que eu já cresci e já sei cozinhar.
Bola, cansei de tanto jogar.
Escondido fiquei e ninguém me achou.
Guerra de mamona, também joguei.
De papai e mamãe, quem que não brincou?
Pipa, peteca, um "carrin de mão".
Da bola é a vez. E os pés no chão.
Com medo do escuro sempre se vê,
De olho fechado, o bicho papão.
Do irmão, um cascudo ou um beliscão.
Um castigo, talvez, depois de um puxão
Na orelha vermelha quase se vê
Umas digitais ou um dedão.
De manhã cedinho, querer dormir
Só mais um pouquinho e um grito acordar.
Ao pé do ouvido um dizer assim:
"Já ta atrasado. Vai se arrumar!"
Menino ciranda até se cansar.
Depois de cansar, o menino parou.
E agora, o menino ninguém mais vê.
Pois sua ciranda já acabou.
El Niño
Niño! Ven a ver el huerto.
Baja de ahí. Échate al mar.
Ayúdame aquí. Ven a buscar
Lo que perdí... ¡Ven a encontrar!
En un rincón allí, un 'saludar hola'.
Y pronto, así, robar un beso.
Te lo pediré. ¿Me lo negarás?
¡Vuelve aquí! Hazme cantar.
Aunque sea una canción de dolor.
¿Para qué llorar si puedo jugar?
¡Vuelve aquí! No me hagas recordar
Que ya crecí y sé cocinar.
Bola, me cansé de tanto jugar.
Escondido me quedé y nadie me encontró.
Guerra de mamona, también jugué.
¿Quién no jugó a papá y mamá?
Pipa, rayuela, un 'carrito de mano'.
Es el turno de la pelota. Y los pies en el suelo.
Con miedo a la oscuridad siempre se ve,
Con los ojos cerrados, el coco.
Del hermano, un coscorrón o un pellizco.
Un castigo, quizás, después de un jalón
En la oreja roja casi se ve
Unas huellas dactilares o un dedo.
Por la mañana temprano, querer dormir
Solo un poquito más y un grito despertar.
Al oído un decir así:
'¡Ya estás atrasado. Ve a arreglarte!'
Niño, ronda hasta cansarte.
Después de cansarte, el niño se detuvo.
Y ahora, al niño ya no se le ve más.
Porque su ronda ha terminado.
Escrita por: Mateus Henrique