Marchemos - Castro Alves - Maurício Gringo - Triodalma
Há mistérios peregrinos
No mistério dos destinos
Que nos mandam renascer
Da luz do Criador nascemos
Múltiplas vidas vivemos
Para à mesma luz volver
Buscamos na Humanidade
As verdades da Verdade
Sedentos de paz e amor
E em meio dos mortos-vivos
Somos míseros cativos
Da iniquidade e da dor
É a luta eterna e bendita
Em que o Espírito se agita
Na trama da evolução
Oficina onde a alma presa
Forja a luz, forja a grandeza
Da sublime perfeição
É a gota d'água caindo
No arbusto que vai subindo
Pleno de seiva e verdor
O fragmento do estrume
Que se transforma em perfume
Na corola de uma flor
A flor que, terna, expirando
Cai ao solo fecundando
O chão duro que produz
Deixando um aroma leve
Na aragem que passa breve
Nas madrugadas de luz
É a rija bigorna, o malho
Pelas fainas do trabalho
A enxada fazendo o pão
O escopro dos escultores
Transformando a pedra em flores
Em Carraras de eleição
É a dor que através dos anos
Dos algozes, dos tiranos
Anjos puríssimos faz
Transmutando os Neros rudes
Em arautos de virtudes
Em mensageiros de paz
Tudo evolui, tudo sonha
Na imortal ânsia risonha
De mais subir, mais galgar
A vida é luz, esplendor
Deus somente é o seu amor
O Universo é o seu altar
Na Terra, às vezes se acendem
Radiosos faróis que esplendem
Dentro das trevas mortais
Suas rútilas passagens
Deixam fulgores, imagens
Em reflexos perenais
É o sofrimento do Cristo
Portentoso, jamais visto
No sacrifício da cruz
Sintetizando a piedade
E cujo amor à Verdade
Nenhuma pena traduz
É Sócrates e a cicuta
É César trazendo a luta
Tirânico e lutador
É Cellini com sua arte
Ou o sabre de Bonaparte
O grande conquistador
É Anchieta dominando
A ensinar catequizando
O selvagem infeliz
É a lição da humildade
De extremosa caridade
Do pobrezinho de Assis
Oh! Bendito quem ensina
Quem luta, quem ilumina
Quem o bem e a luz semeia
Nas fainas do evoluir
Terá a ventura que anseia
Nas sendas do progredir
Uma excelsa voz ressoa
No Universo inteiro ecoa
Para a frente caminhai!
O amor é a luz que se alcança
Tende fé, tende esperança
Para o Infinito marchai!
Marchemos - Castro Alves - Maurício Gringo - Triodalma
Hay misterios peregrinos
En el misterio de los destinos
Que nos mandan renacer
De la luz del Creador nacemos
Múltiples vidas vivimos
Para volver a la misma luz
Buscamos en la Humanidad
Las verdades de la Verdad
Sedientos de paz y amor
Y en medio de los muertos-vivos
Somos miserables cautivos
De la iniquidad y del dolor
Es la lucha eterna y bendita
En la que el Espíritu se agita
En la trama de la evolución
Oficina donde el alma presa
Forja la luz, forja la grandeza
De la sublime perfección
Es la gota de agua cayendo
En el arbusto que va subiendo
Lleno de savia y verdor
El fragmento del estiércol
Que se transforma en perfume
En la corola de una flor
La flor que, tierna, exhalando
Cae al suelo fecundando
El suelo duro que produce
Dejando un aroma leve
En la brisa que pasa breve
En las madrugadas de luz
Es el yunque, el martillo
Por las faenas del trabajo
La azada haciendo el pan
El cincel de los escultores
Transformando la piedra en flores
En Carraras de elección
Es el dolor que a través de los años
De los verdugos, de los tiranos
Hace ángeles purísimos
Transmutando los Neros rudos
En heraldos de virtudes
En mensajeros de paz
Todo evoluciona, todo sueña
En la inmortal ansia risueña
De subir más, de ascender más
La vida es luz, esplendor
Dios solamente es su amor
El Universo es su altar
En la Tierra, a veces se encienden
Radiantes faroles que resplandecen
Dentro de las tinieblas mortales
Sus rutilantes pasajes
Dejan fulgores, imágenes
En reflejos perennes
Es el sufrimiento de Cristo
Portentoso, jamás visto
En el sacrificio de la cruz
Sintetizando la piedad
Y cuyo amor a la Verdad
Ninguna pena traduce
Es Sócrates y la cicuta
Es César trayendo la lucha
Tiránico y luchador
Es Cellini con su arte
O el sable de Bonaparte
El gran conquistador
Es Anchieta dominando
Enseñando catequizando
Al salvaje infeliz
Es la lección de la humildad
De extremada caridad
Del pobrecito de Asís
¡Oh! Bendito quien enseña
Quien lucha, quien ilumina
Quien siembra el bien y la luz
En las faenas del evolucionar
Tendrá la ventura que anhela
En los senderos del progresar
Una excelsa voz resuena
En el Universo entero ecoa
¡Para adelante caminad!
El amor es la luz que se alcanza
Tened fe, tened esperanza
¡Para el Infinito marchad!