Quadras de um poeta morto - Antônio Nobre - Maurício Gringo - triodalma
Quadras de um poeta morto - Antônio Nobre (Espírito)
Coração, não vos canseis
De bater... que importa lá?
Porque os amores fiéis
Nem a morte os vencerá
Ó figuras de velhinhos
Que andais dormitando ao léu!
Como são belos os Linhos
Que vos esperam no Céu!
Dizem que os mortos não voltam
Voltam sim. E por que não?
Os corpos daí nos soltam
Como às aves o alçapão
Nem gritos e nem cantigas
Entre vós que à noite andais
As almas das raparigas
Inda sonham nos choupais
Nas grandes mansões da morte
Inda há romance e noivados
Venturas da boa sorte
Corações despedaçados
Quem riu ontem, quem ri hoje
Nem sempre poderá rir
Um dia o riso lhe foge
Sem que o veja escapulir
Riquezas, que valem elas
Se estão na sombra ou sem luz?
Tesouro são as estrelas
Da bondade de Jesus
Pode-se amar o veludo
De uns olhos e os brilhos seus
Porém, acima de tudo
Devemos amar a Deus
Vós que amais a luz da Lua
De vossa alma abri as portas
Para. os fantasmas da rua
Que choram nas horas mortas
Pensei que a morte era o fim
Das ânsias do coração
Contudo, não é assim
Nem pó e nem solidão
Às vezes acham-se fojos
Onde há música e festins
E há muitos cardos e tojos
Entre as flores dos jardins
Se eu pudesse, estenderia
Minhas capas de luar
Sobre os filhos da agonia
Que andam no mundo a penar
A morte só pode ser
A vida risonha e pura
Para quem a padecer
Vive aí na sepultura
Mal vais, se vais caminhando
Na ambição de ouro e glória
Nesse mundo miserando
Toda ventura é ilusória
Chorai! chorai orfãozinhos
Vossas dores amargosas
Achareis noutros caminhos
As vossas mães extremosas
Deixa cantar, ó menina
Teu coração sonhador
No sepulcro não termina
O novelário do amor
Um anjo cheio de encanto
Vive sempre com quem chora
Guardando as gotas de pranto
Numa urna cor da aurora
No Universo há céus profundos
Cheios de vida e esplendor
Um céu é um ninho de mundos
Um mundo é um ninho de amor
A caridade é a beleza
De um divino plenilúnio
Luz que se estende à pobreza
Na escuridão do infortúnio
Aos mendigos desprezados
Não ridicularizeis
São senhores despojados
Dos seus tesouros de reis
Aqui, a alma inda espera
O alguém que na Terra amou
O raio de primavera
Que aí jamais encontrou
Há quem faça aí mil contas
Que os interesses resuma
Mas morrem cabeças tontas
Sem fazer conta nenhuma
Tecei sonhos, fiandeiras
Oh! almas enamoradas
Vivei aí nas clareiras
De luzes alcandoradas
Ah! que sinto aqui saudades
Das noites de São João
Sonho, estrelas, claridades
Cantigas do coração
Na minha vida de agora
Não canto as festas louçãs
Naquelas toadas de outrora
As moçoilas coimbrãs
Acompanha-me a tristeza
Das saudades, por meu mal
Minha terra portuguesa!
Meu querido Portugal!
Quadras de un poeta muerto - Antônio Nobre - Mauritius Gringo - triodalma
Bloques de un poeta muerto - Antonio Nobre (Espíritu)
Corazón, no te cansemos
De llamar... ¿qué importa ahí?
Porque los fieles aman
Ni la muerte los vencerá
O figuras de los ancianos
¡Que estás durmiendo en tu cara!
Qué hermosos son los Linhos
¡Que os esperan en el Cielo!
Dicen que los muertos no regresan
Sí, lo hacen. ¿Y por qué no?
Los cuerpos de ahí afuera nos dejan ir
Como pájaros, la trampilla
Sin gritos y sin canciones
Entre vosotros que camináis en la noche
Las almas de las chicas
Inda sueño en los álamos
En las grandes mansiones de la muerte
Inda hay romance y compromiso
Venturas de buena suerte
Corazones destrozados
Que se rió ayer, que se ríe hoy
No siempre podrás reírte
Un día la risa huye de él
Sin verlo escabullirse
Riquezas, lo que valen
¿Están a la sombra o fuera de luz?
El tesoro son las estrellas
De la bondad de Jesús
Uno puede amar el terciopelo
Unos ojos y tus destellos
Pero por encima de todo
Debemos amar a Dios
Tú que amas la luz de la luna
Abre las puertas de tu alma
Para. Los fantasmas de la calle
Que lloran en las horas muertas
Pensé que la muerte era el fin
De los antojos del corazón
Sin embargo, no es así
Ni polvo ni soledad
A veces se encuentran huye
Donde hay música y festings
Y hay muchos cardos y tojos
Entre las flores de los jardines
Si pudiera, extendería
Mis cubiertas a la luz de la luna
Sobre los hijos de la agonía
Que están en el mundo
La muerte sólo puede ser
Vida riendo y pura
Para aquellos que lo sufren
Vive allí en la tumba
Apenas vas si caminas
En la ambición del oro y la gloria
En este mundo miserable
Cada aventura es ilusoria
¡Llorar! llorar poco huérfano
Tus amargas penas
Encontrarás otros caminos
Tus madres extremas
Déjame cantar, nena
Tu corazón de ensueño
En la tumba no termina
El novelario del amor
Un ángel lleno de encanto
Vive siempre con los que lloran
Mantener las gotas llorosas
En un color urna del amanecer
En el universo hay cielos profundos
Lleno de vida y esplendor
Un cielo es un nido de mundos
Un mundo es un nido de amor
La caridad es belleza
De un plenilunium divino
Luz que se extiende a la pobreza
En la oscuridad de la desgracia
A los mendigos despreciados
No te burles
Son señores despojados
De sus tesoros de reyes
Aquí, el alma todavía espera
El que en la Tierra amó
El rayo de la primavera
Que nunca encontraste allí
Algunas personas hacen miles de cuentas allí
Deje que los intereses resuman
Pero las cabezas tontas mueren
Sin hacer ninguna cuenta
He teje sueños, hilanderos
¡Oh! - ¡Oh! Almas enamoradas
Viví allí, en los claros
De luces alcandorizadas
¡Oh! ¡Oh! que echo de menos aquí
De las noches de San Juan
Sueño, estrellas, claridad
Canción del corazón
En mi vida ahora
No canto las fiestas de platos
En esos toadas de antaño
Las jóvenes coimbrãs
Conmigo tristeza
Te extraño por mi mal
¡Mi tierra portuguesa!
¡Mi querido Portugal!