Sinos
Escuto ainda a voz dos campanários
Entre aromas de rosas e açucenas
Vozes de sinos pelos santuários
Enchendo as grandes vastidões serenas
E seguindo outros seres solitários
Retomo velhos quadros, velhas cenas
Rezando as orações dos septenários
Dos ofícios, dos terços, das novenas
A morte que nos salva não nos priva
De ir ao pé de um sacrários abandonado
Chorar, como inda faz alma cativa!
Ó sinos dolorosos e plangentes
Cantai, como cantáveis no passado
Dizendo a mesma fé que salva os crentes!
Campanas
Todavía oigo la voz de los campanarios
Entre aromas de rosas y azúcares
Voces de campanas por santuarios
Llenando la gran inmensidad serena
Y siguiendo a otros seres solitarios
Tomo pinturas viejas, escenas viejas
Orando las oraciones de los septenarios
De los despachos, de los tercios, de las novenas
La muerte que nos salva no nos priva
Para ir al pie de un santuario abandonado
Llorando, cómo todavía hace que el alma cautiva!
¡Oh, campanas dolorosas y desgarradoras!
Canta, como cantas en el pasado
¡Decir la misma fe que salva a los creyentes!
Escrita por: Alphonsus de Guimaraens (Espírito)