Soneto P449 - Hermes Fontes
Sou, o lavrador que fez, rude e bisonho
A sementeira luminosa e rara
Do trigo louro e rútilo do sonho
Sonho lindo que a nada se compara
Não reparou o labor triste e enfadonho
Regou, chorando, a terra que lavrara
E de alma ingênua e coração risonho
Esperou confiante o Sol da seara
Passados os trabalhos e os tormentos
Quando aguardava a messe, jubiloso
Numa grande esperança insatisfeita
Eis que aparecem os arrasamentos
E o pobre, desgraçado e desditoso
Perdeu tudo no instante da colheita
Soneto P449 - Hermes Fontes
Soy el labrador que hizo, rudo y tosco
La siembra luminosa y rara
Del trigo rubio y brillante del sueño
Hermoso sueño que nada se le compara
No notó el trabajo triste y aburrido
Regó, llorando, la tierra que había labrado
Y con alma ingenua y corazón risueño
Esperó confiado al Sol de la cosecha
Pasados los trabajos y tormentos
Cuando esperaba la cosecha, jubiloso
En una gran esperanza insatisfecha
He aquí que aparecen las destrucciones
Y el pobre, desgraciado y desdichado
Perdió todo en el instante de la cosecha
Escrita por: Mauricio Gringo