Súplica de Natal
Senhor, tu que deixaste a rutilante Esfera
Em que reina a beleza e em que fulgura a glória
Acolhendo-te, humilde, à palha merencória
Do mundo estranho e hostil em que a sombra ainda impera
Tu que por santo amor deixaste a primavera
Da luz que te consagra o poder e a vitória
Enlaçando na Terra o inverno, a lama e a escória
Dos que gemem na dor implacável e austera
Sustenta-me na volta à escura estrebaria
Da carne que me espera em noite rude e fria
Para ensinar-me agora a senda do amor puro!
E que eu possa em teu nome abraçar, renovada
A redentora cruz de minha nova estrada
Alcançando contigo a ascensão do futuro
Súplica de Natal
Señor, tú que dejaste la brillante Esfera
Donde reina la belleza y brilla la gloria
Recibiéndote, humilde, en la paja melancólica
De este mundo extraño y hostil donde la sombra aún impera
Tú que por amor sagrado dejaste la primavera
De la luz que te consagra el poder y la victoria
Uniendo en la Tierra el invierno, el barro y la escoria
De los que gimen en el dolor implacable y severo
Susténtame en el regreso a la oscura establo
De la carne que me espera en noche dura y fría
Para enseñarme ahora el camino del amor puro!
Y que yo pueda en tu nombre abrazar, renovada
La redentora cruz de mi nueva senda
Alcanzando contigo la ascensión del futuro
Escrita por: Mauricio Gringo