Numa Volta de Tropa
Numa volta de tropa me vou "despacio" e satisfeito
Nem sei direito porque me veio esta lembrança
Ando de poncho emalado cuidando uma manga d´água
"Carregadita" de mágoas com cismas de chuva mansa
Cuido a querência a légua e pico e me sobra estrada
De alma pesada depois de dias, que ando voltando
Deito um arame porque conheço cada fronteira
Sei que a porteira fica mais longe de onde ando
Ouço o cincerro da égua madrinha
Que de soslaio trazendo baios
Chega pra perto do meu gateado
Quem me conhece bem não troca orelha comigo
- Tem um amigo pra quando a dor lhe fizer costado!
Sou desse jeito e o meu gateado já me conhece
E não se esquece o que o campo já lhe ensinou
Ando faz tempo na vida, na estrada nem sei quando
Ando assim procurando sem saber pra onde vou
Penso comigo escutando a voz mansa do cincerro:
- Sabe parceiro até parece que o mundo pára
Quando o campo bebe a tarde numa ponta de garoa
E minha alma longe voa num gateado malacara
Me vou ao passo e me cai a chuva sobre o chapéu
Desaba o céu mas o meu poncho não emponcha nada
Pinga nas abas, sobre as clinas do meu gateado
Sigo molhado mas volto às casas de alma lavada.
En una vuelta de tropa
En una vuelta de tropa me voy despacio y satisfecho
Ni siquiera sé por qué vino este recuerdo
Ando con mi poncho empapado cuidando un manantial
cargado de penas con ansias de lluvia suave
Cuido la querencia a la legua y pico y me sobra camino
Con el alma pesada después de días, regresando
Tiendo un alambre porque conozco cada frontera
Sé que la tranquera está más lejos de donde ando
Escucho el cencerro de la yegua madrina
Que de reojo trae potrillos
cerca de mi gateado
Quien me conoce bien no cambia palabras conmigo
- ¡Tiene un amigo para cuando el dolor le apriete el costado!
Soy así y mi gateado ya me conoce
Y no olvida lo que el campo le ha enseñado
He estado mucho tiempo en la vida, en el camino ni sé cuándo
Ando así buscando sin saber a dónde voy
Pienso escuchando la voz suave del cencerro:
- Sabes compañero, parece que el mundo se detiene
Cuando el campo bebe la tarde en una llovizna
Y mi alma vuela lejos en un gateado malacara
Me voy al paso y la lluvia cae sobre mi sombrero
El cielo se desploma pero mi poncho no se empapa
Gotea en las solapas, sobre las cuestas de mi gateado
Sigo mojado pero regreso a casa con el alma lavada.
Escrita por: MAURO MORAES