Na Boca do Violão
Tem dias que a solidão em mim repousa
E o tempo de espera é coisa
Costumeira de lidar...
A falta de prosa nunca faz sentido,
Quando a dor dos interditos
Leva a gente sossegar...
Que se passa coração com o sal da boca,
Se o silêncio é coisa pouca
Quando a alma desencilha pra matear?
No espelho das aguadas uma mágoa,
Uma várzea, um luzeiro,
Um sinal, um lugarejo pra guardar...
Sigo meu tranco caminhador,
Bem à cavalo, campereando o amor!
Até estendi umas badanas,
Esparramei os arreios,
E acolherei alguns peçuelos ao violão...
Junto à quincha do galpão, o picumã,
O bem-querer de um verso triste
E uma agonia impossível de esconder...
En la Boca de la Guitarra
Hay días en los que la soledad reposa en mí
Y el tiempo de espera es algo
A lo que estoy acostumbrado a lidiar...
La falta de palabras nunca tiene sentido,
Cuando el dolor de lo prohibido
Nos hace descansar...
Qué pasa corazón con la sal en la boca,
Si el silencio es algo insignificante
Cuando el alma se desenreda para matear?
En el espejo de las aguadas hay una pena,
Un campo, un resplandor,
Una señal, un lugar para guardar...
Sigo mi paso caminante,
Montando a caballo, campereando el amor!
Incluso extendí algunas riendas,
Desplegué las riendas,
Y acogeré algunas canciones en la guitarra...
Junto al corral, el copete,
El cariño de un verso triste
Y una agonía imposible de ocultar...
Escrita por: Mauro Moraes