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Cosas en la Milonga

Mauro Moraes

Tem Coisas na Milonga

Quando o silêncio encalha nas minhas ideias
Sobra intolerância aos guachos lambendo a miséria
Nesta intragável impaciência, teimosa e arteira
Controvérsia de sinuelos abrindo porteiras

Quando a vida amarga de forma sentida
Até a eguada relincha, rebelde e de estima
Frente à rudez do pampeiro que aos poucos resume
Todo o clamor das taperas e o amor pelo lume

(Ah! Costumeira razão de cada um)
(Tu não merece perdão algum)

Quando o destino se espalha no tempo e no vento
Toda a cuscada retoça, esculhamba os pelegos
Focinha o faro do dono, a sobra da bóia
Ou até o rastro do mano que ali bateu cola

Quando o aparte reparte seus versos e prosas
Dá a impressão que a saudade se esvai campo-fora
Dá tanta tristeza nos olhos que a mágoa se achega
Toma mate, conta causo, come e se deita

(Ah! Costumeira razão de cada um)
(Tu não merece perdão algum)

Quando a milonga concebe luz própria sozinha
Causa uma enchente nos olhos e inunda a vidinha
Dá um negócio na pele e um troço esquisito
Comenta o fogo, toca n'alma, ilumina os ouvidos

Cosas en la Milonga

Cuando el silencio encalla en mis ideas
Sobra intolerancia a los gauchos lamiendo la miseria
En esta intragable impaciencia, terca y astuta
Controversia de sinuelos abriendo portones

Cuando la vida amarga de forma sentida
Hasta la yegua relincha, rebelde y estimada
Frente a la rudeza del pampeano que poco a poco resume
Todo el clamor de las taperas y el amor por el fuego

(¡Ah! Razón cotidiana de cada uno)
(Tú no mereces perdón alguno)

Cuando el destino se esparce en el tiempo y en el viento
Toda la cuscada se revuelca, desordena los pelegos
Huele el rastro del dueño, las sobras de la comida
O incluso la huella del hermano que allí se quedó

Cuando el aparte reparte sus versos y prosas
Da la impresión de que la nostalgia se va campo afuera
Da tanta tristeza en los ojos que la pena se acerca
Toma mate, cuenta historias, come y se acuesta

(¡Ah! Razón cotidiana de cada uno)
(Tú no mereces perdón alguno)

Cuando la milonga concibe luz propia solita
Causa una inundación en los ojos y anega la vidita
Da un cosquilleo en la piel y algo raro
Comenta el fuego, toca el alma, ilumina los oídos

Escrita por: MAURO MORAES