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Una Chama

Mazgani

A Chama

Na delícia do incerto
O pastor vai no deserto
De rebanho tresmalhado
Leva o canto constelado

Leva a fome para o caminho
Seis venenos de adivinho
A flauta verde abissal
Em ecos roxos de cristal

Mil e uma noites a arder
Mil e uma noites claras

Tem alegrias de sustento
Sete perfumes para o vento
Só de sede saciado
Leva o salmo espantado

Leva a fonte da secura
O astrolábio da procura
Leva a ferida e leva o sal
Para a noite nupcial

Mil e uma noites a arder
Mil e uma noites claras

Onde o azul se inicia
Põe o peito na vigia
Sobre a terra avermelhada
Lança o cobre na queimada

Levanta-se o breu da neblina
Onde o ouro se ilumina
Febres fumos e sombras tortas
Cospe o fogo as línguas-mortas

Mil e uma noites a arder
Mil e uma noites claras

Escuta a estrela cadente do mundo
Decifra a constelação
Mede a luz do grito fundo
Com os dedos duma mão

Foragido da cidade
Animal da suavidade
Perseguindo a migalha
Nove sóis na fornalha

Entre o céu e a terra
Leva a paz e a guerra
Leva no coração noturno
Dez anéis de Saturno

Incendeia o firmamento
Com os astros do pensamento
Onze galáxias na ampulheta
Doze caudas de cometa

Morde a noite o seu saltério
Dança trilhos de mistério
Línguas lírios tamboris
Relampejam no que diz

Mil e uma noites a arder
Mil e uma noites claras

Escuta a estrela cadente do mundo
Decifra a constelação
Mede a luz do grito fundo
Com os dedos duma mão

Una Chama

En la delicia de lo incierto
El pastor va en el desierto
Con un rebaño disperso
Lleva el canto estrellado

Lleva el hambre por el camino
Seis venenos de adivino
La flauta verde abismal
En ecos morados de cristal

Mil y una noches ardiendo
Mil y una noches claras

Tiene alegrías de sustento
Siete perfumes para el viento
Solo de sed saciado
Lleva el salmo asustado

Lleva la fuente de la sequía
El astrolabio de la búsqueda
Lleva la herida y lleva el sal
Para la noche nupcial

Mil y una noches ardiendo
Mil y una noches claras

Donde el azul se inicia
Pone el pecho en la vigía
Sobre la tierra enrojecida
Lanza el cobre en la quemada

Se levanta el brea de la neblina
Donde el oro se ilumina
Fiebres, humos y sombras torcidas
Escupe el fuego las lenguas muertas

Mil y una noches ardiendo
Mil y una noches claras

Escucha la estrella fugaz del mundo
Descifra la constelación
Mide la luz del grito profundo
Con los dedos de una mano

Fugado de la ciudad
Animal de la suavidad
Persiguiendo la migaja
Nueve soles en la fornalha

Entre el cielo y la tierra
Lleva la paz y la guerra
Lleva en el corazón nocturno
Diez anillos de Saturno

Incendia el firmamento
Con los astros del pensamiento
Once galaxias en la ampulleta
Doce colas de cometa

Muerde la noche su salterio
Baila senderos de misterio
Lenguas, lirios, tambores
Relampaguean en lo que dice

Mil y una noches ardiendo
Mil y una noches claras

Escucha la estrella fugaz del mundo
Descifra la constelación
Mide la luz del grito profundo
Con los dedos de una mano

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