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La canción del tranvía

Mey Reinhard

Das Lied Von Der Straßenbahn

Seht, dort rattert sie heran,
uns're alte Straaenbahn.
An der Haltestelle steht alles,
was per pedes geht.
Knuffen, Puffen, Meckern. Schrei'n
jeder will der Erste sein.
Ist der Fahrschein erst gelast,
liest man die Zeitung oder dast.
Oft hat bei der Straaenbahn mancher Mensch sich
doch verfahr'n.
Alles ware halb so schwer,
wenn's im Leben auch so war'.

Auf der vorgeschriebnen Strecke
biegt sie pankltlich um die Ecke,
Frauen, Manner, Kinder, Hunde
warten hier zu jeder Stunde, alle
drangeln, schieben, hetzen
zu beliebten Fensterplatzen,
in den ausgefahr'nen Gleisen
kann man ganz beruhigt reisen,
dann hilft nur noch nachzulasen,
nicht zu schlafen, nicht zu dasen,
bei Beschwerden, Naten, Leiden einfach um -
und auszusteigen.

Bremst gemachlich und halt an,
daa man sie besteigen kann.
Ob es kalt is oder heia
auf die Fahrt zum festen Preis,
man verzeih' mir den Vergleich,
grade wie im Himmelreich.
Denn man weia, wohin es geht,
weil der Fahrer vorne steht.
Denn die Bahn fahrt ja zum Glack
jede Strecke auch zurack.
Und den Weg zurackzufahr'n
grad wie in der Straaenbahn.

Alles ware halb so schwer,
wenn's im Leben auch so war'.

La lala la...

La canción del tranvía

Seht, allí viene haciendo ruido,
nuestro viejo tranvía.
En la parada está todo,
lo que va a pie.
Empujones, empujones, quejas, gritos,
todos quieren ser los primeros.
Una vez que se ha pagado el boleto,
se lee el periódico o se mira a su alrededor.
A menudo, en el tranvía,
mucha gente se ha perdido.
Todo sería la mitad de difícil,
si la vida fuera así también.

En la ruta designada,
dobla puntualmente en la esquina,
mujeres, hombres, niños, perros
esperan aquí a todas horas, todos
empujan, empujan, se apuran
por los asientos junto a la ventana,
en las vías despejadas
se puede viajar tranquilamente,
luego solo queda leer,
no dormir, no descansar,
ante quejas, molestias, dolores, simplemente bajar
y bajarse.

Frena suavemente y se detiene,
para que puedas subir.
Ya sea frío o calor,
en el viaje por un precio fijo,
perdónenme la comparación,
es como en el paraíso.
Porque se sabe a dónde se va,
porque el conductor está al frente.
Porque el tranvía va hacia adelante
en cada ruta, también hacia atrás.
Y volver atrás
es como en el tranvía.

Todo sería la mitad de difícil,
si la vida fuera así también.

La lala la...

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