Há de Vir o Que Advém
Se tu quiseres hei de querer também,
Submeter-me-ei a seus termos passionais.
Farei tudo o que lhe convém,
Como vem comover, como vais...
Ser a vela em meus castiçais,
Será vela quando navegais,
Dentre as algas dos corais.
Se tu quiseres serei hélice quando voares,
Serei asas enquanto planares,
Sereia minha, água em meu aquário,
Sobre os planaltos elevados,
Receptor e emissário.
Serei Lince rasgando a neve,
No extremo do hemisfério.
Serás Alícia e serei seu coelho,
Guiando-a no chamariz das maravilhas.
Leve a sério, minha querida,
Imperatriz entre as orquídeas,
Duas passagens pras Antilhas,
Só de ida. Nossa ida.
Se tu quiseres sacrificarei
Meus compromissos,
Quando me chamarem serei omisso,
Somente a você responderei.
Corresponderei a qualquer gesto.
Ao piscar os cílios tu me resgata.
Farei campana, armarei protesto,
Escalando seu quarto,
Encenando a serenata.
Ansearei na enseada avistar-te,
Dia, noite e madrugada,
Até despontar-te.
Voando baixo, flutuando alto,
Fluindo no fluxo fático,
Fatídico e provável,
Verídico enganável.
Se tu quiseres serei diálogo
Em seus quadrinhos.
Um quadro moldurado,
Descanso pros quadris,
Degraus em sua escada;
Padrinho, noivo e juiz.
Tantas palavras difíceis
Foram com muita dificuldade,
Alinhadas em pé de igualdade,
Com a única finalidade de dizeres:
- Ainda que não me queira,
Farei tudo o que quiseres !
Contanto que me permita
A condição de verdes;
Verdes como as árvores,
Verdes como a esperança,
Plantada na lembrança
E cultivada a fim de brotar.
Se tu quiseres hei de querer também,
Há de vir o que advém !
Há de Venir lo que Suceda
Si tú quieres, también querré,
Me someteré a tus términos apasionados.
Haré todo lo que te convenga,
Cómo conmover, cómo vas...
Ser la vela en mis candelabros,
Será vela cuando navegas,
Entre las algas de los corales.
Si tú quieres, seré hélice cuando vueles,
Seré alas mientras planeas,
Sirena mía, agua en mi acuario,
Sobre los altiplanos elevados,
Receptor y emisario.
Seré Lince rasgando la nieve,
En el extremo del hemisferio.
Serás Alicia y seré tu conejo,
Guiándote en el reclamo de las maravillas.
Toma en serio, mi querida,
Emperatriz entre las orquídeas,
Dos pasajes a las Antillas,
Solo de ida. Nuestra ida.
Si tú quieres, sacrificaré
Mis compromisos,
Cuando me llamen seré omiso,
Solo a ti responderé.
Corresponderé a cualquier gesto.
Al parpadear las pestañas me rescatas.
Haré guardia, armaré protesta,
Escalando tu cuarto,
Representando la serenata.
Ansiaré en la ensenada avistarte,
Día, noche y madrugada,
Hasta que despuntes.
Volando bajo, flotando alto,
Fluyendo en el flujo fáctico,
Fatídico y probable,
Verídico engañable.
Si tú quieres, seré diálogo
En tus cuadros.
Un cuadro enmarcado,
Descanso para las caderas,
Escalones en tu escalera;
Padrino, novio y juez.
Tantas palabras difíciles
Fueron con mucha dificultad,
Alineadas en pie de igualdad,
Con la única finalidad de decirte:
- Aunque no me quieras,
¡Haré todo lo que quieras!
Siempre que me permitas
La condición de verte;
Verdes como los árboles,
Verdes como la esperanza,
Plantada en el recuerdo
Y cultivada para brotar.
Si tú quieres, también querré,
¡Habrá de venir lo que suceda!