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Alameda del Edén, nº 9

Michel F.M.

Alameda do Éden, nº 9

Insalubre aquela morada.
Difícil crer na possibilidade
De alguém residir naquilo.

Deveria ter uns
Cento e cinquenta anos
Aquele muquifo,
Mas penso que não tivesse
Nem uns trinta.

Consistia numa habitação
Em péssimo estado
de depreciação avançada,

O cheiro de comida estragada,
Misturado com leite azedo,
Sendo aliado às fezes animais
Do quintal (jamais recolhidas)

E aos ovos podres na geladeira
Cuidadosamente imunda,
Davam um toque avomitado
Muito peculiar.

Sem falarmos do barracão
Anexado à construção,
Pavimentado com graxa negra,
Lubrificantes de motor
E toda a ordem de substâncias
Venenosas e funestas,
Que se podem encontrar
Em um meio ambiente.

Ao lado deste anexo
Jorrava uma nascente morta
E contaminada pelos detritos
Colecionados ali,

Pirâmides de tambores
Tóxicos se enfileiravam,
Escorados nos tapumes
De chapa enferrujada e tetânica.

O cortiço de imigrantes ilegais
E prostitutas que ficava a duas quadras dali,
Poderia ser considerado
Um hotel cinco estrelas
Com suítes presidenciais,
Se comparado àquele chiqueiro.

Três cães sarnentos, famintos
E enfiridados vigiavam os arredores internos
Dos muros, que circundavam a morada,
Os ratos tinham o tamanho de capivaras
e podiam ser avistados com a freqüência
que avistamos borboletas na primavera.

Mas borboletas não viviam naquela latrina.
Devido à radiação, elas só evoluíam
Até o estágio de larvas,
Servindo de alimento
Para os caramujos nocivos.

Alameda del Edén, nº 9

Insalubre esa morada.
Difícil creer en la posibilidad
De que alguien resida en eso.

Debería tener unos
Ciento cincuenta años
Esa pocilga,
Pero pienso que no tendría
Ni treinta.

Consistía en una vivienda
En pésimo estado
de depreciación avanzada,

El olor a comida echada a perder,
Mezclado con leche agria,
Siendo aliado a las heces animales
Del patio (jamás recogidas)

Y a los huevos podridos en la nevera
Cuidadosamente inmunda,
Daban un toque asqueroso
Muy peculiar.

Sin mencionar el cobertizo
Anexado a la construcción,
Pavimentado con grasa negra,
Lubricantes de motor
Y toda clase de sustancias
Venenosas y funestas,
Que se pueden encontrar
En un entorno.

Al lado de este anexo
Brotaba un manantial muerto
Y contaminado por los desechos
Acumulados allí,

Pirámides de tambores
Tóxicos se alineaban,
Apoyados en los cercos
De chapa oxidada y tétanica.

El conventillo de inmigrantes ilegales
Y prostitutas que quedaba a dos cuadras de allí,
Podría ser considerado
Un hotel cinco estrellas
Con suites presidenciales,
Si se compara con ese chiquero.

Tres perros sarnosos, hambrientos
Y enfermos vigilaban los alrededores internos
De los muros, que rodeaban la morada,
Las ratas tenían el tamaño de capibaras
Y podían ser avistados con la frecuencia
Que avistamos mariposas en primavera.

Pero mariposas no vivían en esa letrina.
Debido a la radiación, solo evolucionaban
Hasta el estadio de larvas,
Sirviendo de alimento
Para los caracoles nocivos.

Escrita por: Michel F.M