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Caminos de Roma

Michele Zarrillo

Strade di Roma

Mi rivedo sognante e vibrante nel centro di Roma
a guardar vetrine.
Tra i negozi la gente la fretta dell'ora di punta
tu mi passi accanto.
Non ti accorgi di un uomo che adesso cammina da solo
in questa sera che soffia silenzio e nostalgia
oramai non c'è proprio nessuno sulla via.
Camminando per strade deserte nel centro di Roma
mi diverto tanto.
Ci ripenso mi guardo mi sfido la strada e' un mistero
cento lire in cielo da quale parte si va
la mia anima è nuda come i manichini in vetrina
dove la gente misura soltanto vanità
ma il mestiere di vivere adesso mi salverà
e chissà tu dove sei stasera, con chi dividerai la mela
chissà tu cosa fai stasera e con chi scioglierai la vela.
Ma perché quando un uomo è da solo diventa più vero
che strano pensiero in questa notte che va
tra i sobborghi di antiche ringhiere i mercati le chiese
si è perduto un uomo ma presto rinascerà
la mia anima sbatte nei vicoli come un giornale
che un vento ubriaco trascina stanotte chissà dove va
ma la voglia di vivere ancora mi salverà
ma chissà tu dove sei stasera, con chi dividerai la mela
chissà tu cosa fai stasera e con chi scioglierai la vela
la mia anima e nuda presto rinascerà
in questa notte fottuta presto rinascerà
ma che dici che mangi che guardi che scherzi che ridi
giro randagio tra i resti più belli di questa città
ma il mestiere di vivere adesso mi salverà.

Caminos de Roma

Me veo soñador y vibrante en el centro de Roma
mirando escaparates.
Entre las tiendas la gente, la prisa de la hora pico,
tú pasas a mi lado.
No te das cuenta de un hombre que ahora camina solo
en esta noche que sopla silencio y nostalgia,
ya no hay absolutamente nadie en la calle.
Caminando por calles desiertas en el centro de Roma,
me divierto mucho.
Lo pienso de nuevo, me miro, desafío la calle, es un misterio,
cien liras en el cielo, ¿por dónde se va?
Mi alma está desnuda como los maniquíes en el escaparate,
donde la gente solo mide vanidad,
pero el oficio de vivir ahora me salvará,
y quién sabe dónde estás esta noche, con quién compartirás la manzana,
quién sabe qué haces esta noche y con quién soltarás la vela.
Pero ¿por qué cuando un hombre está solo se vuelve más real?
Qué extraño pensamiento en esta noche que avanza,
entre los suburbios de antiguas rejas, los mercados, las iglesias,
se ha perdido un hombre pero pronto renacerá.
Mi alma golpea en los callejones como un periódico
que un viento ebrio arrastra esta noche, quién sabe a dónde va,
pero las ganas de vivir aún me salvarán,
pero quién sabe dónde estás esta noche, con quién compartirás la manzana,
quién sabe qué haces esta noche y con quién soltarás la vela,
mi alma está desnuda, pronto renacerá,
en esta noche maldita, pronto renacerá,
pero qué dices, que comes, que miras, que bromeas, que te ríes,
ando vagabundo entre los restos más bellos de esta ciudad,
pero el oficio de vivir ahora me salvará.

Escrita por: Michele Zarrillo / Vincenzo Incenzo