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El Señor de la Tierra

Minas Morgul

Der Herr der Erde

Runen schimmern silbrig und Hammerklang erklingt,
Auf altem Amboss, sein traurig Lied er singt.

REF.
Der Herr der Erde, er ist, der Herr der Erde!
Ließt die alten Schriften, auf das werde!
Der Herr der Erde, er ist, der Herr der Erde!
Der dunkle Same, keim dort, in der Erde!

Des Steines Kraft er schöpft, begierig, in vollen Zügen,
Trinkt der Erde Energien, saugt sie, mit Wonne in sich auf.

Seiner Mutter Layb missbraucht er,
Erzürnt die Brüder, seine, die kämpfen hart der Finsternis.

Gedanken strömen düster, durch sein Hirn,
Durch (In) sein Herz sie finster sich ergießen,.
unaufhaltsam mit der Macht des Zornes,
unaufhaltsam mit des Zornes Macht!

Kalter Hauch von Macht, schaler Beigeschmack der Ewigkeit,
Tief aus des Herzen Finsternis, in der Finsternis des Herzens.

Die Steine, sie klagen, seinen Namen verfluchend.
Sie klagen, seinen Namen verfluchend, in der Ewigkeit.

Mich deucht, die Finsternis verkehrt sich,
Und gleißend Licht vertreibt,
Den zornigen Hauch, der schwarzen Nacht.

Zerschmettert der Stein, die Zeichen der Väter.
Erdrückend die Last, nimmermehr auf ihm ruht.

Runen schimmern matt und Hammerklang verklingt,
Der Hammer nimmermehr, sein traurig Lied er singt.

REF.
Der Herr der Erde, er ist, der Herr der Erde!
Ließt die alten Schriften, auf das werde!
Der Herr der Erde, er ist, der Herr der Erde!
Der dunkle Same, keim dort, in der Erde!

El Señor de la Tierra

Runas brillan plateadas y suena el golpe del martillo,
En una antigua yunque, canta su triste canción.

CORO:
El Señor de la Tierra, él es el Señor de la Tierra,
Lee los antiguos escritos, que así sea.
El Señor de la Tierra, él es el Señor de la Tierra,
La oscura semilla germina allí, en la tierra.

De la fuerza de la piedra él se nutre, ávido, a pleno pulmón,
Bebe las energías de la tierra, las absorbe con deleite.

Abusa del cuerpo de su madre,
Enfurece a sus hermanos, los suyos, que luchan fuertemente contra la oscuridad.

Los pensamientos fluyen sombríos por su mente,
A través de su corazón se derraman oscuramente,
implacables con el poder de la ira,
implacables con el poder de la ira.

Aliento frío de poder, sabor amargo de la eternidad,
Profundamente desde la oscuridad del corazón, en la oscuridad del corazón.

Las piedras, se quejan, maldiciendo su nombre.
Se quejan, maldiciendo su nombre, en la eternidad.

Me parece que la oscuridad se transforma,
Y la luz brillante expulsa,
El aliento enojado de la noche negra.

El piedra destroza los signos de los padres.
La carga aplastante, nunca más descansa sobre él.

Runas brillan débilmente y el sonido del martillo se desvanece,
El martillo nunca más, canta su triste canción.

CORO:
El Señor de la Tierra, él es el Señor de la Tierra,
Lee los antiguos escritos, que así sea.
El Señor de la Tierra, él es el Señor de la Tierra,
La oscura semilla germina allí, en la tierra!

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