Um Canto Meu
Encilhei o baio, ruminando a soma;
Pra sobrar uns trocos do que eu recebi;
Terminei a lida, entreguei a doma;
Já não tenho nada pra fazer aqui.
Quando a vida cobra, não nos dá recibo;
Quem não tem raízes tem mais que partir;
Pisoteando a alma com o pé do estribo
E o peito sangrando não querendo ir.
(Quem sepulta os sonhos, paleteando a vida,
Vai abrir feridas para a solidão;
Se não se dá conta quando amadurece,
Um dia, envelhece de freio na mão.)
Quem cansou cavalos cuidando do alheio,
Nem mesmo o arreio não sabe se é seu;
Acho que chegou a hora da virada;
Já cansei de estrada, quero um canto meu!
Tem algo diferente, na manhã de maio;
Nem a liberdade não me satisfaz!
Fico disfarçando, ajeitando o baio;
E o olhar da moça me tirando a paz.
Como a terra se abre, quando o arado lavra,
Dizem que um olhar nos abre o coração;
É quando a luz dos olhos diz mais que a palavra
E o calor da pele, bem mais que a razão.
(Quem sepulta os sonhos, paleteando a vida,
Vai abrir feridas para a solidão;
Se não se dá conta quando amadurece,
Um dia, envelhece de freio na mão.)
Un Canto Mío
Encaramé mi caballo, rumiando la suma;
Para ahorrar unos pesos de lo que recibí;
Terminé el trabajo, entregué la doma;
Ya no tengo nada que hacer aquí.
Cuando la vida cobra, no nos da recibo;
Quien no tiene raíces tiene que marchar;
Pisoteando el alma con el pie del estribo
Y el pecho sangrando sin querer marchar.
(Quien entierra los sueños, pintando la vida,
Va a abrir heridas para la soledad;
Si no se da cuenta cuando madura,
Un día, envejece con las riendas en la mano.)
Quien cansó caballos cuidando lo ajeno,
Ni siquiera el arreo sabe si es suyo;
Creo que llegó la hora del cambio;
Ya me cansé del camino, quiero un canto mío!
Hay algo distinto en la mañana de mayo;
Ni siquiera la libertad me satisface!
Me quedo disimulando, arreglando al caballo;
Y la mirada de la chica quitándome la paz.
Como la tierra se abre cuando el arado labra,
Dicen que una mirada nos abre el corazón;
Es cuando la luz de los ojos dice más que la palabra
Y el calor de la piel, mucho más que la razón.
(Quien entierra los sueños, pintando la vida,
Va a abrir heridas para la soledad;
Si no se da cuenta cuando madura,
Un día, envejece con las riendas en la mano.)
Escrita por: Miro Saldanha