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Pañuelo de Silencio

Misia

Xaile de Silêncio

Que xaile de silêncio nos deixaste
Que forma tão estranha de viver
Ó voz que ardes na sombra, espinho e haste
Lenço acenando em cada entardecer

Ao anjo português, branca tormenta
Que os Fados te embalou, rezaste o terço
E os barcos carregados de pimenta
Por ti se tornariam nosso berço

As mães em ti cantavam docemente
Doridas pela chama da amargura
E a urze dos pinhais nascia rente
À terra que lhes fora sepultura

Soubeste a cama estreita das varinas
A malga, o beijo, o sono das colheitas
O vulto dos amantes nas esquinas
O voo da gaivota mais perfeita
Que xaile de silêncio nos deixaste
Que forma tão estranha de viver
Ó voz que ardes na sombra, espinho e haste
Lenço acenando em cada entardecer

Pañuelo de Silencio

Que pañuelo de silencio nos dejaste
Qué forma tan extraña de vivir
Oh voz que ardes en la sombra, espina y tallo
Pañuelo ondeando en cada atardecer

Al ángel portugués, blanca tormenta
Que los Destinos te arrullaron, rezaste el rosario
Y los barcos cargados de pimienta
Por ti se convertirían en nuestro hogar

Las madres en ti cantaban dulcemente
Dolientes por la llama de la amargura
Y la urz de los pinares nacía cerca
A la tierra que les fue sepultura

Supiste la cama estrecha de las varinas
El cuenco, el beso, el sueño de las cosechas
La silueta de los amantes en las esquinas
El vuelo de la gaviota más perfecta
Que pañuelo de silencio nos dejaste
Qué forma tan extraña de vivir
Oh voz que ardes en la sombra, espina y tallo
Pañuelo ondeando en cada atardecer

Escrita por: Carlos Gonçalves / Mário Claudio