Estamos de Partida
Novas terras, novos ares,
novidade nova era.
Era tudo, era nada,
era a voz da velha esfera.
Ame a bela dome a fera,
conte a Vera sobre a vida,
e diga a ela que as crianças,
já estão tão decididas.
E que o futuro não tem preço,
e que a bagagem destes dias,
contradiz o que eu conheço,
pois estamos de partida.
Parte a obra, obra prima,
de bonitas primaveras,
parte a voz fica a poesia,
fica a arte dos poetas.
De que me adianta ser normal,
se o anormal que esbarra em mim,
a quase todo dia da semana,
tornou-se uma coisa tão normal.
Do que me adianta dizer
o que já foi dito,
se eu sempre leio e repito que há mais
de quinhentas frases no jornal.
Lembro-me daquelas tardes,
que passávamos a espera,
de uma noite sem platéia,
em que ficávamos a sós.
Sobre o leito dos terraços,
observando as estrelas,
e cantando a noite inteira,
coisas que ninguém cantou.
Ninguém cantou,
Ninguém sonhou,
Quem desistiu,
E quem decidiu.
Viver, cantar,
Colher, partir.
Viver, cantar,
Colher, partir.
Estamos de Partida
Nuevas tierras, nuevos aires,
novedad en una nueva era.
Era todo, era nada,
era la voz de la vieja esfera.
Ama a la bella, doma a la fiera,
habla con Vera sobre la vida,
y dile que los niños,
ya están tan decididos.
Y que el futuro no tiene precio,
y que el equipaje de estos días,
contradice lo que conozco,
pues estamos de partida.
Parte la obra, obra maestra,
de bonitas primaveras,
parte la voz y queda la poesía,
queda el arte de los poetas.
¿De qué me sirve ser normal,
si lo anormal que choca conmigo,
casi todos los días de la semana,
se ha vuelto algo tan normal?
¿De qué me sirve decir
lo que ya fue dicho,
si siempre leo y repito que hay más
de quinientas frases en el periódico?
Recuerdo aquellas tardes,
que pasábamos esperando,
una noche sin audiencia,
en la que nos quedábamos solos.
Sobre el lecho de los terrazos,
observando las estrellas,
y cantando toda la noche,
cosas que nadie cantó.
Nadie cantó,
Nadie soñó,
Quién se rindió,
y quién decidió.
Vivir, cantar,
Cosechar, partir.
Vivir, cantar,
Cosechar, partir.