395px

Un Canto Para Tomar Mate Solo

Moises Silveira de Menezes

Um Canto Para Matear Solito

Quando o sol vai despacito
me quedo mateando quieto
no velho ritual campeiro
que faz ausentes de afeto
buscar refúgio no amargo,
vida verde, vida em pó
rico ancestral lenitivo
parceiro dos que andam só.

A lua vem debruçar-se
no portal da solidão
em tênues raios de prata
clareando o velho galpão,
fresteando as paredes velhas
chegam as vozes da noite
que a meus ouvidos cansados
trazem sibilos de açoite.

A cuia passeia inquieta
como se ave noturna
que risca olhos punhais
na ampla noite soturna,
só o chispar das labaredas
aos grilos em contracanto
compõe mais uma milonga
pra um mundo de desencantos.

O mate desce queimando
na gargante ressequida
parece que nessa noite
nem Caá-Yari dá guarida
a quem cansou do caminho
e de partir sem chegar
fez da vida uma tapera
na velha sina de andar.

Uma saudade importuna
amarga mais esse mate
descompassa tanto o peito
que o coração pouco bate,
aquerenciou-se essa louca
sem ter convite pra vir
que até nem sei se é bom ter
saudade ou não pra sentir.

Uma inquietude interior
que faz a noite silente,
o sonho muito distante
como se estrela cadente,
me gusta um mate solito
nesse esperar não sei que;
saber de andar o sentido
talvez, da vida o porquê.

Un Canto Para Tomar Mate Solo

Cuando el sol se va despacito
me quedo tomando mate tranquilo
en el viejo ritual campero
que hace que los ausentes de afecto
busquen refugio en lo amargo,
vida verde, vida en polvo
rico ancestral lenitivo
compañero de los que andan solos.

La luna viene a recostarse
en el umbral de la soledad
en tenues rayos de plata
iluminando el viejo galpón,
rozando las paredes viejas
llegan las voces de la noche
que a mis oídos cansados
traen silbidos de látigo.

La bombilla pasea inquieta
como si fuera ave nocturna
que clava ojos puñales
en la amplia noche sombría,
solo el chispear de las llamas
a los grillos en contracanto
compone una milonga más
para un mundo de desencantos.

El mate baja quemando
en la garganta reseca
parece que en esta noche
ni el Caá-Yarí da refugio
a quien se cansó del camino
y de partir sin llegar
hizo de la vida una tapera
en la vieja suerte de andar.

Una nostalgia molesta
amarga más este mate
descompasa tanto el pecho
que el corazón apenas late,
esta loca se ha arraigado
sin tener invitación para venir
que ni siquiera sé si es bueno tener
nostalgia o no para sentir.

Una inquietud interior
que hace la noche silente,
el sueño muy lejano
como si fuera estrella fugaz,
me gusta un mate solo
en esta espera no sé qué;
saber el sentido de andar
quizás, el porqué de la vida.

Escrita por: Moises Silveira De Menezes