Feliz
Perdão aos que me vêem assim, feliz.
É só jeito de impor-me à vida
Que não gosta de pessoas infelizes
Por ela todos eram como não me posto.
Um sofredor, resignado, rastejante.
Por ela não haveriam sorrisos,
E é por isso que eu rio, rio de nada.
A depender de suas graças,
O mundo era um cortejo extenso,
Daí eu só mandar flores,
Que ela me tome como diferente,
Dono dos risos, das caras de paz com ela,
Que ela me conte como um aventurado,
E conste no seu relato, eis um erro,
Um descalabro, alguém que nunca chora.
Ele não conta despedidas, não vai embora.
Por isso quando quero me derramar em água,
Me tranco no mais escuro do meu quarto,
Derramo lá o que tem pra ser aguado,
E o tempo que for necessário, a dor , o pranto,
Eu quieto, se ouço alguém por perto,
Bato martelos, passo as mãos nas cordas do violão,
Quando a voz destreme, imito um canto,
Pois quem canta está feliz,
E assim pra quem ouve eu fiz
Daquele dia, sozinho, uma farra.
Mas não deixo de sorrir, de mostrar-me feliz,
Assim a vida me deixa, sem saber que sou,
Entre todos os que ela persegue
E quer passar ao extremo fio,
Talvez eu seja o mais infeliz.
Feliz eu não sou, ou não estou,
Mas como eu, esses que a vida dá-se como castigo,
Sou mais um que ela, apenas não contou.
Feliz
Perdón a los que me ven así, feliz.
Es solo mi forma de imponerme a la vida
Que no le gustan las personas infelices
Para ella, todos eran como no me pongo.
Un sufridor, resignado, arrastrándose.
Para ella no habría sonrisas,
Y es por eso que me río, me río de nada.
Dependiendo de sus gracias,
El mundo era un desfile extenso,
Así que solo envío flores,
Que ella me tome como diferente,
Dueño de las risas, de las caras de paz con ella,
Que ella me cuente como un aventurado,
Y conste en su relato, aquí hay un error,
Un desastre, alguien que nunca llora.
Él no cuenta despedidas, no se va.
Por eso, cuando quiero desahogarme en agua,
Me encierro en lo más oscuro de mi habitación,
Derramo allí lo que debe ser regado,
Y el tiempo que sea necesario, el dolor, el llanto,
Yo en silencio, si escucho a alguien cerca,
Martilleo, paso las manos por las cuerdas de la guitarra,
Cuando la voz tiembla, imito un canto,
Porque quien canta está feliz,
Y así para quien escucha hice
De ese día, solo, una fiesta.
Pero no dejo de sonreír, de mostrarme feliz,
Así la vida me deja, sin saber que soy,
Entre todos los que ella persigue
Y quiere llevar al extremo filo,
Tal vez yo sea el más infeliz.
Feliz no soy, o no estoy,
Pero como yo, aquellos a quienes la vida se da como castigo,
Soy uno más que ella, simplemente no contó.