Nacht Der Rache
"Friedlich ruht ein Tal im Nebel.
In seinem Schofl ein schlafendes Dorf.
In der nächtlichen Stille
hört niemand das käuzchen schreien..."
"Kumm!"
Gleichsam versinkt fernes Hufeschlagen
in trügerischer Ruh
Wie eine Schwarze Wetterfolke (Hati)
naht unerkannt Gefahr
Von den Hügeln preschen die Verräter,
den Vodenstoc miflachtend
Keine Gnade in den kalten Augen
fallen sie herein, ehrlos, aus dem Hinterhalt
Mit offenen Kehlen und gespaltenen Köpfen
erwachen sie, hilflos, nimmermehr
Gierige Flammen zeichnen ein Haus auf den Horizont
Das Geschrei der Sterbenden nährt die Greuel dieser Nacht
Der Gestank brennender Kinder Fleisch
treibt die Väter in verzweifelten Hass...
"Kumm!"
Der Himmel teilt sich und aus dunklen Wolken bersten
Die Krieger Wodans auf Mitternachtmähren herbei
Den Kindern Folchaus zur Seite zu stehen; der Wode jagt.
Auf dem rasenden Eiswind zieht er in die Schlacht,
fern allen Lebens
Hungrig reiflen die Hunde, zehren ihr Fleisch,
dringen die Schwerter des Schattenheeres
in der Feinde Herz, zerschmettern Äxte
Knochen, Mark und Schädel
Feiglinge, die die Flucht ergriffen, wurden alle niedergeritten
Kein Tier, kein Mensch der Schlächter entkam der
Nacht der Rache...
Noche de Venganza
Pacíficamente descansa un valle en la niebla.
En su regazo, un pueblo duerme.
En el silencio de la noche
nadie escucha al búho gritar...
'¡Ven!'
Al mismo tiempo, se sumerge el lejano sonido de cascos
en una falsa calma.
Como una nube de tormenta negra (Hati)
se acerca el peligro sin ser reconocido.
Desde las colinas, los traidores se precipitan,
ignorando la vara de Voden.
Sin piedad en sus fríos ojos
entran, deshonrosos, desde emboscada.
Con gargantas abiertas y cabezas divididas
despiertan, impotentes, para nunca más.
Llamas voraces dibujan una casa en el horizonte,
el grito de los moribundos alimenta los horrores de esta noche.
El hedor de la carne de niños ardiendo
impulsa a los padres hacia un odio desesperado...
'¡Ven!'
El cielo se parte y de las oscuras nubes estallan
los guerreros de Wodan montando corceles de medianoche.
Para estar al lado de los hijos de Folcha; el Wode caza.
En el viento helado y furioso avanza hacia la batalla,
lejos de toda vida.
Hambrientos, los perros desgarran, devoran su carne,
las espadas del ejército de sombras
penetran en el corazón de los enemigos, destrozan hachas,
huesos, médula y cráneos.
Los cobardes que huyeron fueron todos derribados a caballo.
Ningún animal, ningún humano escapó de la
Noche de Venganza...