Hirari -Sakura- (Akina Version)
usuibeni no kawa wa nagarete
hito wa daremo fuyu no senaka ureshisou ni miokuru keredo
haru wa ima da shiroi mayu no naka de samenai yume wo miru
kayowai hikari ni itsuwararete hana wa saita
chiru ga sadame naraba kawa ni ochiyuke sakura yo
ji ni ochite kegarete wa ikenai no
usuibeni no obi no you na nagare ni nagirete
kare no umi ni tadoritsuke tadayo umama watashi wo matteite sakura
mayu no naka de yasashii ubuge tsutsumareteta ano hi no watashi
oshienaide sarasanaide nanimo shiritaku wa nakatta
genjitsu mo maboroshi mo tokasu you ni ame ga futta
moshimo sennen koi no mama de saite iraretara
anata no sono me ni mo utsutta no?
demo ne setsuna kokoro michite todomaru koto naku
itoshisa ni kawattara yami no soko watashi wa yure nagara hirari
kaze ni hirari matte hirari
chiru ga sadame naraba kawa ni ochiyuke sakura yo
ji ni ochite kegarete wa ikenai no
usuibeni no obi no you na nagare ni nagirete
kare no umi ni tadoritsuke tadayo umama watashi wo matteite sakura
Hirari -Sakura- (Versión Akina)
El río de color rosa pálido fluye
Todos despedimos a alguien con una sonrisa en la espalda en invierno
Pero ahora es primavera, donde los sueños no despiertan dentro de un capullo blanco
Engañadas por una luz débil, las flores florecieron
Si caer es su destino, ¡caigan en el río, cerezos!
Caer y ensuciarse no está permitido
Arrastradas por una corriente como un cinturón rosa pálido
Llegan al mar seco, vagando sin rumbo, esperándome, cerezos
Dentro del capullo, la yo de aquel día estaba envuelta en una suave niebla
No me enseñes, no me toques, no quería saber nada en absoluto
La realidad y la ilusión se desvanecen como si la lluvia cayera
Si pudiera florecer por mil años en un amor eterno
¿Se reflejaría en tus ojos también?
Pero, ya sabes, el corazón momentáneo se llena sin detenerse
Si el amor se convierte en oscuridad, en lo más profundo, yo me balanceo suavemente
Esperando suavemente en el viento
Si caer es su destino, ¡caigan en el río, cerezos!
Caer y ensuciarse no está permitido
Arrastradas por una corriente como un cinturón rosa pálido
Llegan al mar seco, vagando sin rumbo, esperándome, cerezos