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El Diezmo

Nascimento Silva

O Dizimista

Trazei o dízimo a casa do senhor
Pra matar o gafanhoto, repreender devorador

O dizimista sempre é abençoado, protegido, compensado
Obediente ao senhor.
Devorador dele anda afastado
Não tem praga, nem olhado se ele serve o salvador.
É incrível porque chega o fim do mês
Ele recebe outra vez, tinha tão pouco, mas sobrou.
Dizimista é a pura fé do crente
O que tem no bolso dele é mandado do senhor
Como pão e peixe foram multiplicados.
Assim será o teu salário, oh! Temente ao senhor.

O homem rico está com a conta cheia
Amarrada na corrente e a chave com o devorador
Todo dia gasta, é segurança, tanta taxa.
O inimigo até disfarça e justifica o que gastou
Pise a cabeça da serpente
Se liberte das correntes, entregue a vida ao senhor.
Sobre ti virá bênção sem medidas
Dez por cento a gente tira e oferta a casa do senhor
Pois o diabo amarra tudo nas correntes
Come tudo e tú não sentes, ‘tas servindo um traidor!

A palavra do senhor é uma punhalada
O homem ouve e logo cala e medita que errou
O dono do ouro e da prata, humilde num burro andava
E a palavra assim pregou
Honre o voto que fizeste enfrentando toda a peste
Lembre o que jó passou
O que pedisses no tempo cristo deu
Tomé não seja ateu duvidando do senhor
A décima parte é reservada
Não é justo o que tú gastas roubando ao teu senhor.

El Diezmo

Trae el diezmo a la casa del señor
Para matar al saltamontes, reprender al devorador

El diezmista siempre es bendecido, protegido, recompensado
Obediente al señor
El devorador se mantiene alejado de él
No hay plagas ni mal de ojo si sirve al Salvador
Es increíble porque llega el fin de mes
Recibe una vez más, tenía tan poco pero sobró
El diezmista es la pura fe del creyente
Lo que tiene en su bolsillo es mandado del señor
Como el pan y los peces fueron multiplicados
Así será tu salario, ¡oh, temeroso del señor!

El hombre rico tiene la cuenta llena
Atada a la cadena y la llave con el devorador
Gasta todos los días, es seguridad, tantas tasas
El enemigo incluso disimula y justifica lo que gastó
Pisa la cabeza de la serpiente
Libérate de las cadenas, entrega tu vida al señor
Sobre ti vendrá bendición sin medidas
Diez por ciento se saca y se ofrece a la casa del señor
Pues el diablo ata todo en las cadenas
Se lo come todo y tú no sientes, ¡estás sirviendo a un traidor!

La palabra del señor es como una puñalada
El hombre escucha y luego calla y reflexiona que ha errado
El dueño del oro y la plata, humilde en un burro andaba
Y así predicó la palabra
Honra el voto que hiciste enfrentando toda la peste
Recuerda lo que Job pasó
Lo que pediste en tiempo de Cristo se te dio
No seas incrédulo como Tomás dudando del señor
La décima parte está reservada
No es justo lo que gastas robándole a tu señor

Escrita por: Nascimento SIlva