Statues
When you reach twenty
You believe that life is just tequila
And a few lines of cocaine
But when you fall
And the barriers crumble
The sky turns gray
When you reach thirty
You understand that looks
Will never be just looks
Even if blindness is temporary
The mystery of being beautiful
Becomes superfluous
That's why I love statues
They're so apathetic and gray
They never have to answer
When the questions start to burn
They never choke on broken promises
Or see their loved ones turn against them
And I swear to God that sometimes
I wish my blood would freeze
Turn my ribs into marble stone
And my lungs into winter breeze
Because feeling everything
Is a beautiful disease
But it's slowly killing me, on my knees
When you reach forty
You start counting every ghost
All the faces you once loved
And those you hurt the most
And statues never beg for love
They never bleed or pray
They never scream: Don't leave me
When someone walks away
That's why I love statues
Cold shoulders made of clay
They never break their own hearts
Trying to make someone stay
But somewhere in the silence
Between regret and youth
You realize that the cruelest lie
Was always called the truth
You laugh at the chaos
The pills and the fights
The stupid little wars
That you called your wild nights
That's why I love statues
They are queens at not feeling
And it seems that as the centuries pass
They learn to overcome the insurmountable
Estatuas
Cuando llegas a veinte
Crees que la vida es solo tequila
Y unas cuantas líneas de cocaína
Pero cuando caes
Y las barreras se desmoronan
El cielo se vuelve gris
Cuando llegas a treinta
Entiendes que las apariencias
Nunca serán solo apariencias
Aunque la ceguera sea temporal
El misterio de ser hermoso
Se vuelve superfluo
Por eso amo las estatuas
Son tan apáticas y grises
Nunca tienen que responder
Cuando las preguntas empiezan a arder
Nunca se ahogan en promesas rotas
O ven a sus seres queridos volverse en su contra
Y juro por Dios que a veces
Desearía que mi sangre se congelara
Convertir mis costillas en piedra de mármol
Y mis pulmones en brisa invernal
Porque sentirlo todo
Es una hermosa enfermedad
Pero me está matando lentamente, de rodillas
Cuando llegas a cuarenta
Empiezas a contar cada fantasma
Todas las caras que una vez amaste
Y aquellas a las que más heriste
Y las estatuas nunca piden amor
Nunca sangran ni rezan
Nunca gritan no me dejes
Cuando alguien se aleja
Por eso amo las estatuas
Hombros fríos hechos de arcilla
Nunca rompen sus propios corazones
Tratando de hacer que alguien se quede
Pero en algún lugar en el silencio
Entre el arrepentimiento y la juventud
Te das cuenta de que la mentira más cruel
Siempre se llamó la verdad
Te ríes del caos
Las pastillas y las peleas
Las estúpidas guerras pequeñas
Que llamabas tus noches salvajes
Por eso amo las estatuas
Son reinas en no sentir
Y parece que a medida que pasan los siglos
Aprenden a superar lo insuperable
Escrita por: Nicolas Chamillet