The Lost Garden
Tragedy, Blood-wpt patters of Eden within my dreams. Mors iauna vitae!
Requiem-aeternam dona eis, Domine. Whispering chois within the dark.
I lay as dead, my graven dreams as memories, of the enchanted garden
As the dark is creeping through my coffin sleep, with a sour perfume
the putrid stench of withering flesh-wheeping
Once bewildering bright, in Elysian bloom, the garden stood vast, as an Arcadian dream
but chaos arose with malicious intent, to smother the orchads with grim eerie veils
Petrified angels, dead featherless black, fell as overriped fruits from their haven
to drown as sinners, in sulphur steam drenched
in the damp bloodless vein of Phlegethon-Bath!
Sculptured to be...
Marble angels of melancholy, statues of stone by my grave, as sentinels sobbing
with wings draped in frost, for heavenly life they crave.
The midwinter storms to scatter the leaves, thin and brittle as ice
as stars upon my grave, diaphanous pale, a bouquet of frostbitten flowers
Transparent, melting as the anthems of death, the poems I've written are fading
Like my funeral wreath, the weave of dreams, forgotten and frozen to ice
Pelaline jewelry, as stars in the snow, to embelish the wintery embrace
embedded in darkness, tenebrous haze. I sleep beneath their glimmering gaze
Over my grave as a spring serenade, flowers fortorn within darkness
The garden of galaxies frozen to frost. The orchards of Eden by roses and thorns
overgrown, as the memories-of a landscape forgotten to sprout.
Withering beaty to vanish in patterns of withering dust-in oblivion lost
Warm I lay in the sheets of the earth, in the dust of the withering garden.
Behind the shieod of snowfall I hide-delifed-as God of the grievous Eden
Leviathan coils from the shadows of sleep to fetter my soul to the deep
Ophidian beast from the darkness to rise, my dreams to nourish and reap
Quadricornutus sperpens, luminous black, breating an apical hiss,
yearning to bless me with venomous hiss, with a flickering, toungue upon my lips
Above the surface, lifeless and plain, the midwinter winds to ravage
to scatter the remnants of memories lost, the garden withered to dust
I sleep with the dark, silence I breathe, still waiting for life to return
A time will come, when my death I defy, from the ashes, as a pheonix to rise
El Jardín Perdido
Tragedia, sangre que salpica los sueños de Edén en mis sueños. ¡Muerte, vida eterna!
Requiem eterno dales, Señor. Coros susurrantes en la oscuridad.
Yago como muerto, mis sueños grabados como recuerdos, del jardín encantado
Mientras la oscuridad se arrastra a través de mi sueño en el ataúd, con un perfume agrio
el hedor pútrido de la carne marchita llorando
Una vez deslumbrante y brillante, en flor elísea, el jardín se erguía vasto, como un sueño arcádico
Pero el caos surgió con intenciones maliciosas, para sofocar los huertos con velos sombríos
Ángeles petrificados, muertos, negros y sin plumas, cayeron como frutas pasadas de su paraíso
para ahogarse como pecadores, empapados en vapor de azufre
en la vena húmeda y sin sangre de la Bañera de Flegetonte
Esculpidos para ser...
Ángeles de mármol de melancolía, estatuas de piedra junto a mi tumba, como centinelas sollozantes
con alas cubiertas de escarcha, anhelan la vida celestial.
Las tormentas de mediados de invierno para dispersar las hojas, delgadas y quebradizas como el hielo
como estrellas sobre mi tumba, diáfanas y pálidas, un ramo de flores heladas
Transparentes, derritiéndose como los himnos de la muerte, los poemas que he escrito se desvanecen
Como mi corona fúnebre, el tejido de los sueños, olvidados y congelados en hielo
Joyería pálida, como estrellas en la nieve, para embellecer el abrazo invernal
incrustado en la oscuridad, neblina tenebrosa. Duermo bajo su mirada brillante
Sobre mi tumba como una serenata de primavera, flores marchitas en la oscuridad
El jardín de galaxias congelado a escarcha. Los huertos de Edén por rosas y espinas
sobrecargados, como los recuerdos de un paisaje olvidado por brotar
La belleza marchita para desvanecerse en patrones de polvo marchito, perdida en el olvido
Cálido yago en las sábanas de la tierra, en el polvo del jardín marchito
Detrás del escudo de la nevada me escondo, despojado, como Dios del Edén doloroso
Leviatán se enrosca desde las sombras del sueño para encadenar mi alma a lo profundo
Bestia ofídica de la oscuridad para surgir, nutrir y segar mis sueños
Serpiente cuernuda, negra luminosa, exhalando un siseo apical
anhelando bendecirme con un siseo venenoso, con una lengua titilante sobre mis labios
Sobre la superficie, sin vida y llana, los vientos de mediados de invierno para arrasar
para dispersar los restos de recuerdos perdidos, el jardín marchito a polvo
Duermo con la oscuridad, respiro silencio, aún esperando que la vida regrese
Llegará el momento, cuando mi muerte desafíe, de las cenizas, como un fénix, para renacer