395px

Mi Rancho

Noel Guarany

Meu Rancho

É a sina dos tapejaras
Essa de beber mensagens
Que o vento traz nas aragens
Do fundo da noites claras
Bordoneando nas taquaras
Ou pelas frinchas da porta
Porque reanima e conforta
O velho sangue guerreiro
E se eu nasci missioneiro
O demais pouco me importa.

Nasci no meio do campo
Na costa do banhadal
Dentro dum rancho barreado
De chão duro e desigual
Meu berço foi um pelêgo
Sobre um couro de bagual.

Bebi leite na mangueira
Numa guampa remachada
E acavalo num tição
Me aquentei de madrugada
Enquanto o vento assobiava
Nos campos brancos de geada.

Brinquei com gado de osso
Na sombra do velho umbu
E assim volteando um amargo
E o churrasco meio cru
Fui crescendo e me orgulhando
De ter nascido um chirú.

Depois de andar gauderiando
Por muita querência estranha
Hoje vivo no meu rancho
Na humildade da campanha
Junto a chinoca querida
E um cusco que me acompanha.

É meu vizinho de porta
Um casal de quero-quero
Por isso embora índio pobre
Bem rico me considero.
Tendo china, pingo e cusco
No mundo nada mais quero.
Na estaca em frente do rancho
Dorme o pingo, meu amigo
Companheiro que eu adoro,
Prenda guasca que bendigo
Pois alegrias e penas
Sempre reparte comigo.

E quando de noite, a lua
Vem destapando meu rancho
Agarro na gaita velha
Que guardo erguida no rancho
E dando rédeas ao peito
Num vanerão me desmancho.

E ali pela solidão
Onde meu canto escramuça
Parece que a noite velha
Cheia de mágoas soluça
E a própria lua pampeana
No santa fé se debruça.

E meu verso é como o vento
Que vai dobrando as flexilhas
E floreia compadresco
O hino destas coxilhas
Entre os buracos de bala
Do pavilhão farroupilha.

É mesmo que bombeador
Dos piquetes de vanguarda
Que vem abrindo caminho
Pelas tropas da retaguarda.
Enquanto a cordeona chora
Meu cusco fica de guarda.

Mas pra deixar o sossego
Do meu rancho macanudo
Basta só a voz de um clarim
Com china e cusco me mudo
Pra defesa do rio grande
Que adoro acima de tudo.

Mi Rancho

Es la suerte de los tucanes
Esta de beber mensajes
Que el viento trae en las brisas
Del fondo de las noches claras
Tocando en las cañas
O por las rendijas de la puerta
Porque reanima y reconforta
La vieja sangre guerrera
Y si nací misionero
Lo demás poco me importa.

Nací en medio del campo
En la orilla del pantano
Dentro de un rancho barreado
De suelo duro e irregular
Mi cuna fue un pellejo
Sobre un cuero de potro.

Tomé leche en la manga
En un cuerno remachado
Y a caballo en un tizón
Me calenté de madrugada
Mientras el viento silbaba
En los campos blancos de escarcha.

Jugué con ganado flaco
En la sombra del viejo algarrobo
Y así, volteando un amargo
Y el asado medio crudo
Fui creciendo y enorgulleciéndome
De haber nacido un chico.

Después de andar gauchoando
Por muchas tierras extrañas
Hoy vivo en mi rancho
En la humildad de la campaña
Junto a la mujer querida
Y un perro que me acompaña.

Es mi vecino de puerta
Una pareja de teros
Por eso aunque indio pobre
Me considero muy rico.
Teniendo mujer, caballo y perro
En el mundo nada más quiero.
En el poste frente al rancho
Duerme el caballo, mi amigo
Compañero que adoro
Prenda campera que bendigo
Pues alegrías y penas
Siempre comparte conmigo.

Y cuando de noche, la luna
Viene destapando mi rancho
Agarro la vieja armónica
Que guardo erguida en el rancho
Y dejando libre al corazón
En un vanerón me deshago.

Y allí en la soledad
Donde mi canto resuena
Parece que la noche vieja
Llena de penas solloza
Y la propia luna pampeana
En la santa fe se inclina.

Y mi verso es como el viento
Que va doblando las cañas
Y adorna amigablemente
El himno de estas lomas
Entre los agujeros de bala
Del pabellón farroupilha.

Es como un bombeador
De los corrales de vanguardia
Que viene abriendo camino
Por las tropas de la retaguardia
Mientras el acordeón llora
Mi perro queda de guardia.

Pero para dejar la tranquilidad
De mi rancho genial
Basta solo la voz de un clarín
Con mujer y perro me voy
Para la defensa de Río Grande
Que adoro sobre todo.

Escrita por: Jayme Caetano Braun / Noel Guarany