395px

El País de los Cuentos

Nomadi

Il Paese Delle Favole

E guardai, scrutai, quel vecchio a Monaco
quel sorriso, quella birra quante cose poi pensai,
la mia mente a una folla di sguardi fissati
dietro a quei fili spinati.
E lo spiai, scrutai, divise immaginai,
di uno che, marci, l'Europa calpest,
la mia mente a una folla di sguardi spietati
fuori da quei fili spinati.
Lo guardai
nel fondo dei suoi occhi
lo fissai
insistendo sempre pi
per vedere se c'era
colpa o, paura
perch, per quale ragione.
E guarda, scrutai, niente poi notai
solo rughe sul viso,dal tempo seminate,
non aveva artigli, tremavan le sue mani
come quelle di mio padre.
Lo guardai...
Ritornai poi, ancora a Monaco
lo cercai, ma ormai, lui non era pi,
la mia mente, quella folla, quelle mani
tra un volo di gabbiani.

El País de los Cuentos

Y observé, escudriñé, a ese anciano en Mónaco
esa sonrisa, esa cerveza, cuántas cosas luego pensé,
mi mente en una multitud de miradas fijas
detrás de esas alambradas.
Y lo espié, escudriñé, imaginé divisiones,
de uno que, marchó, pisoteó Europa,
mi mente en una multitud de miradas despiadadas
fuera de esas alambradas.
Lo observé
en el fondo de sus ojos
lo miré
insistiendo siempre más
para ver si había
culpa o miedo
por qué, por cuál razón.
Y mira, escudriñé, nada luego noté
solo arrugas en su rostro, sembradas por el tiempo,
no tenía garras, temblaban sus manos
como las de mi padre.
Lo observé...
Regresé luego, aún a Mónaco
lo busqué, pero ya no estaba,
mi mente, esa multitud, esas manos
entre un vuelo de gaviotas.

Escrita por: