No Jardim
Eu fui ao jardim bem a sós
Aos primeiros raios celestes
Pude então ouvir doce e meiga voz
A voz gentil do Mestre
Que alegria sempre essa voz ouvir
Eu te amo, ó pecador!
Mesmo a morte lá sobre a cruz sofri
Para sempre te redimi
Ouvi Sua voz divinal
Em acentos muito suaves
Que falava a mim com ternura igual
À voz gentil das aves
Que alegria sempre essa voz ouvir
Eu te amo, ó pecador!
Mesmo a morte lá sobre a cruz sofri
Para sempre te redimi
Eu fico a escutar Sua voz
Na intensa luta terrestre
E, ao me vir tentar o inimigo atroz
Quão bom ouvir o Mestre!
Que alegria sempre essa voz ouvir
Eu te amo, ó pecador!
Mesmo a morte lá sobre a cruz sofri
Para sempre te redimi
En el Jardín
Fui al jardín completamente solo
Con los primeros rayos celestiales
Entonces pude escuchar una voz dulce y tierna
La voz amable del Maestro
Qué alegría siempre escuchar esa voz
¡Te amo, pecador!
Incluso sufrí la muerte en la cruz
Para redimirte por siempre
Escuché Su voz divina
Con tonos muy suaves
Que me hablaba con la misma ternura
Que la voz amable de las aves
Qué alegría siempre escuchar esa voz
¡Te amo, pecador!
Incluso sufrí la muerte en la cruz
Para redimirte por siempre
Permanezco escuchando Su voz
En la intensa lucha terrenal
Y cuando el enemigo atroz viene a tentarme
¡Qué bueno es escuchar al Maestro!
Qué alegría siempre escuchar esa voz
¡Te amo, pecador!
Incluso sufrí la muerte en la cruz
Para redimirte por siempre
Escrita por: Charles A. Miles / Dario Pires De Araújo