395px

Plagas

O Libertador

Pragas

O Nilo sagrado se transforma em sangue ao Moisés usar seu bordão
Os peixes morreram o mal cheiro era forte não havia
E o rio produzio uma abundância de rãs atormentado a população!
E os encantadores repetiram o feito aumentando o total de rãs!
Arão estendeu seu bordão sobre a terra piolhos surgiram do pó.
Nos homens no gado, por todos os lados viram que era o dedo de Deus.

Enxames de moscas sobre a casa do povo começaram a parecer
E Deus avisou: para os da terra de Gósen esse enxame não vai haver!
Uma peste tremenda atacou animais causando morte e desolação
E chagas horríveis começaram surgir, tumeres e homens e animais.
Uma chuva de pedras de trovôes e de fogo foi causando destruição
E depois gafanhotos ao milhares vieram destruindo a plantação.
E trevas espessas cobriram o Egito reinando a escuridão.

Solo:
Moisés, retirate de mim por que o dia em que vires meu rosto morrerás

A meia noite o anjo do Senhor feriu os primogênitos do Egito
Nunca houve clamor assim nem haverá.
Tanto pranto, tanto choro, tanta dor!
Desde o Primogênito do rei até do mais humilde servidor nem mesmo o primogênito dos animais sobrou.
Mas nos lares de Israel com o sangue nos umbrais, nenhum primogênito tombou.

Plagas

El Nilo sagrado se convierte en sangre cuando Moisés usa su vara
Los peces murieron, el olor era fuerte, no había escapatoria
Y el río produjo una abundancia de ranas, atormentando a la población
¡Y los encantadores repitieron el acto, aumentando el número de ranas!
Aarón extendió su vara sobre la tierra y surgieron piojos del polvo
En los hombres, en el ganado, por todas partes vieron que era el dedo de Dios.

Enjambres de moscas sobre las casas del pueblo comenzaron a aparecer
Y Dios advirtió: ¡para los de la tierra de Gosén, esta plaga no llegará!
Una terrible peste atacó a los animales, causando muerte y desolación
Y horribles llagas comenzaron a aparecer en hombres y animales.
Una lluvia de piedras, truenos y fuego causó destrucción
Y luego miles de langostas vinieron a destruir los cultivos.
Y densas tinieblas cubrieron a Egipto, reinando la oscuridad.

Solo:
Moisés, retírate de mí, porque el día en que veas mi rostro, morirás.

A medianoche, el ángel del Señor hirió a los primogénitos de Egipto
Nunca hubo un clamor así, ni lo habrá.
¡Tanto llanto, tanto dolor, tanta desesperación!
Desde el primogénito del rey hasta el más humilde servidor, ni siquiera el primogénito de los animales sobrevivió.
Pero en los hogares de Israel, con la sangre en los dinteles, ningún primogénito cayó.

Escrita por: Jader Santos