Ið Ðirdies...
Kas gimsta su þenklu kovot,
Niekada nepaleis kalavijo ið rankø aðtraus.
Kas trokðta á ugná áþengti aukodamas savo gyvenimà,
Skausmo nejaus.
Kas mirðta neþinodamas baimës,
Kraujuojanèià ðirdá pridengæs ranka,
Sutinka aukðèiausiam kalne savo tëvus ir protëvius
Geriant, dainuojant drauge.
Nër mûðio be liepsnos, nër laisvës be kovos,
Kaip kraujo be þaizdos...
Nër þemës be mirties, nër þygio be vilties,
Kaip ðviesos be iðminties...
Nër kelio be kanèios, nër galo be pradþios,
Kaip melo be tiesos...
Nër þaibo be ugnies, nër þodþio be garbës,
Kerðtas verþias ið ðirdies...
Kas ieðko nesibaigianèio kelio,
Á savo svajones klajos amþinai.
Kas randa jëgø atlaikyti audras,
Nepabûgs á bedugnæ paþvelgt ið aukðtai.
Kas mato, kaip sukasi amþinas ratas,
Pabunda uþmerkæs akis,
Kas jauèia, kaip vëjai alsuoja mirtim,
Tam dega prieð mûðá ðirdis.
Latidos del corazón
Quien nace con un espíritu luchador,
Nunca soltará la espada de sus manos cansadas.
Quien se acerca al fuego sin temor,
No sentirá el dolor.
Quien muere sin conocer el miedo,
Cubriendo su corazón sangrante con la mano,
Encuentra en la cima de la montaña a sus padres y ancestros
Bebe, cantando juntos.
Sin fuego no hay humo, sin libertad no hay lucha,
Como la sangre sin herida...
Sin tierra no hay muerte, sin toque no hay esperanza,
Como la luz sin sabiduría...
Sin camino no hay sufrimiento, sin final no hay comienzo,
Como la mentira sin verdad...
Sin llama no hay fuego, sin palabra no hay honor,
Arrancado desde el corazón...
Quien busca un camino interminable,
Vagará eternamente por sus sueños.
Quien encuentra fuerzas para resistir las tormentas,
No se rendirá ante el abismo al mirar desde lo alto.
Quien ve cómo gira la rueda eterna,
Despierta con los ojos vendados,
Quien siente cómo los vientos susurran la muerte,
Para él arde el corazón en nuestra boca.