Ask und Embla
Odin, Wili und We wandelten am Strande entlang,
bis sie fanden zwei leblose Bäume,
die nicht besaßen Seele noch Verstand, noch Verstand.
Da schufen des Börs Söhne, mächtige Asen zumal,
aus den beiden Stämmen das allererste Menschenpaar.
Allvater schenkte die Seele, der zweite den Sinn
und der dritte gab das Blut zu Beiden hin.
Midgard ward ihr Lebensheim, welches sie bekamen
sowie ein paar Kleider und einen Namen.
Ask und Embla hieß das Menschenpaar,
was von den Göttern erschaffen ward.
Von jenen beiden stammen die Menschen ab,
welche Odin beobachtet von seinem Hochsitz herab,
Hochsitz herab, Hochsitz herab.
Solo: Stickel
Da schufen des Börs Söhne, mächtige Asen zumal,
aus den beiden Stämmen das allererste Menschenpaar.
Allvater schenkte die Seele, der zweite den Sinn
und der dritte gab das Blut zu Beiden hin.
Midgard ward ihr Lebensheim, welches sie bekamen
sowie ein paar Kleider und einen Namen.
Ask und Embla hieß das Menschenpaar,
was von den Göttern erschaffen ward.
Von jenen beiden stammen die Menschen ab,
welche Odin beobachtet von seinem Hochsitz herab,
Hochsitz herab, Hochsitz herab.
Ask y Embla
Odín, Vili y Ve caminaban por la playa,
hasta que encontraron dos árboles sin vida,
que no tenían alma ni entendimiento, ni entendimiento.
Entonces los hijos de Borr, poderosos Aesir también,
de los dos troncos crearon la primera pareja humana.
El Padre de Todos dio el alma, el segundo el sentido
y el tercero les dio la sangre a ambos.
Midgard fue su hogar, que recibieron
junto con algunas ropas y un nombre.
Ask y Embla se llamaba la pareja humana,
creada por los dioses.
De esos dos desciende la humanidad,
que Odín observa desde su trono,
desde su trono, desde su trono.
Solo: Stickel
Entonces los hijos de Borr, poderosos Aesir también,
de los dos troncos crearon la primera pareja humana.
El Padre de Todos dio el alma, el segundo el sentido
y el tercero les dio la sangre a ambos.
Midgard fue su hogar, que recibieron
junto con algunas ropas y un nombre.
Ask y Embla se llamaba la pareja humana,
creada por los dioses.
De esos dos desciende la humanidad,
que Odín observa desde su trono,
desde su trono, desde su trono.