Olhos de Marieta
O galo canta enquanto diz : levanta maria.
Francisco calça a bota enquanto acorda o dia.
Fia vai, pra roça a marmita é a bóia fria que conduzia por mais um dia enquanto o sol rasga os sete céus e mais uma vez nas costas judia sem véus.
Na cuia o arroz junto com o feijão pra fazer o baião de dois.
Descansa na rede um pouco pra estender as roupas logo depois.
Nas águas do açude olhos de marieta brilham ao se banhar.
No campo o aroma da arruma, cidreira, camomila a pairar no ar.
O cheiro da tapioca o gosto do leite com fubá.
Os menino correndo pelos terreiros a brincar.
Simbora menino, simbora menino, simbora pra casa entrar.
Olhos de marieta é o nome da saudade do seu ceará.
Dorme neném se não a cuca vem pegar meu bem.
Papai que foi pra roça e mamãe trabaia também.
O rosto rasgado são rugas dos sopros dos ventos.
Carregando no olhar marieta traz o peso da idade do tempo.
9, 12, 15, 20 irmãos (ou mais).
Migrantes pra são paulo em busca de uma melhor condição (rapaiz).
A discriminação tatuadas em piadas do tipo presta atenção : “nossa pra que tantos filhos? lá vocês não tinham televisão não?”.
A “globalização” é tipo uma filha ingrata, uma assombração.
Olha pra trás cospe no prato que comeu e depois vaza e então;
Quando perceber a decadência do tudo é permitido.
Corre chorando pra repousar de volta no colo do regionalismo.
Ojos de Marieta
El gallo canta mientras dice: levántate María.
Francisco se pone las botas mientras despierta el día.
Fia va al campo, la comida fría es la vianda que llevaba para otro día mientras el sol rompe los siete cielos y una vez más castiga sin velos en su espalda.
En el plato, arroz con frijoles para hacer el guiso de dos.
Descansa un poco en la hamaca para luego tender la ropa.
En las aguas del embalse, los ojos de Marieta brillan al bañarse.
En el campo, el aroma de la hierba buena, la cidra, la manzanilla flotan en el aire.
El olor de la tapioca, el sabor de la leche con harina de maíz.
Los niños corriendo por los patios jugando.
Vamos niño, vamos niño, vamos a entrar a casa.
Ojos de Marieta es el nombre de la nostalgia de su Ceará.
Duerme bebé, si no la bruja vendrá a buscarte mi amor.
Papá que fue al campo y mamá también trabaja.
El rostro arrugado son arrugas de los suspiros del viento.
Llevando en la mirada, Marieta lleva el peso de la edad del tiempo.
9, 12, 15, 20 hermanos (o más).
Migrantes a São Paulo en busca de una mejor condición (chico).
La discriminación tatuada en bromas del tipo presta atención: '¿por qué tantos hijos? ¿allá no tenían televisión?'.
La 'globalización' es como una hija ingrata, un espanto.
Mira hacia atrás, escupe en el plato que comió y luego se va y entonces;
Cuando se dé cuenta de la decadencia de todo es permitido.
Corre llorando a descansar de nuevo en el regazo del regionalismo.