395px

1789

Olívia Hime

1789

Ah, é preciso deixar a vazante do olhar
Inundar, carregar
Todo bem que se torturou,
Mas é impossível esquecer
Quando o quarto é prisão
E concedem perdão,
Sem nem ter o que perdoar
Ah, era coisa de sufocar...

Lar,
Quantas fugas no lar
Quanta gente no mar,
Clandestina aportar,
Tanta alma se desterrou,
Mar era coisa de se afogar

Réu,
Nunca vi tanto réu proclamado infiel
Pelo crime de alvorecer,
Quando o imposto era anoitecer
Nas manhãs do saber

Bar,
Quantos filhos no bar
Quantas mães a chorar,
Enterrar, suicidar
Tanta gente não suportou
Ah, era um eco geral no ar

Paz não se faz fabricar do sabor do vingar,
Nasce plena de amor na razão de quem liderar,
Paz é uma coisa que a alma traz

Deus, é preciso gritar,
Redimir, alertar
Cada ventre que conceber:
Preferível saber morrer
Quer viver, por viver.

Ah, Pelo crime de alvorecer,
Quando o imposto era anoitecer
As manhãs do saber

Ah, cada ventre que conceber:
Preferível saber morrer
Quer viver por viver.

1789

Ah, es necesario dejar que la marea de la mirada
Inunde, arrastre
Todo bien que se torturó,
Pero es imposible olvidar
Cuando la habitación es una prisión
Y otorgan perdón,
Sin tener nada que perdonar
Ah, era algo sofocante...

Hogar,
Cuántas escapadas en el hogar
Cuánta gente en el mar,
Clandestinamente desembarcar,
Tantas almas se desterraron,
El mar era algo para ahogarse

Reo,
Nunca vi tantos reos proclamados infieles
Por el crimen del amanecer,
Cuando el impuesto era anochecer
En las mañanas del saber

Bar,
Cuántos hijos en el bar
Cuántas madres llorando,
Enterrar, suicidar
Tanta gente no soportó
Ah, era un eco general en el aire

La paz no se fabrica del sabor de la venganza,
Nace llena de amor en la razón de quien lidera,
La paz es algo que el alma trae

Dios, es necesario gritar,
Redimir, alertar
Cada vientre que conciba:
Es preferible saber morir
Que vivir, por vivir.

Ah, Por el crimen del amanecer,
Cuando el impuesto era anochecer
En las mañanas del saber

Ah, cada vientre que conciba:
Es preferible saber morir
Que vivir, por vivir.

Escrita por: Claudio Cartier / Paulo César Feital