Andressa e a Canção de Ninar
I
Andressa, cabelos de outono:
ventos cálidos no meigo olhar.
Sob o doce sereno noturno,
Andressa começa a cantar.
Os sonolentos perfumes giram
nos lábios dolentes de viço,
e lentas as almas suspiram
nos sonhos - calores fictícios.
Canta a canção de ninar
que as fadas cantavam pros grilos,
que os anjos cantam pras estrelas,
e a Santa cantava pra o Filho.
Andressa, cabelos de outono,
que canta na noite febril.
Cálidos ventos nos olhos:
Andressa serena e gentil.
II
E então, quando tudo adormece,
quando tudo repousa em silêncio,
e o mundo descança, se aquece,
num sonho profundo e intenso,
Andressa caminha sozinha,
no escuro da noite febril:
sem ter quem lhe cante um ninar,
Andressa, serena e gentil.
III
Mas, só que o poeta não dorme:
a música o faz despertar;
a pura canção de Andressa
o atrai para onde ela está.
E logo que a encontra, se esconde
atrás da roseira dormente,
e canta a canção de ninar
que Andressa ouve tão docemente.
E quando ela enfim adormece,
a que conduz ao sonhar,
do seu lábio que estremece
ele colhe um beijo ao luar.
Andressa, o poeta e a noite:
Andressa e a canção de ninar.
Andressa y la Canción de Cuna
I
Andressa, con cabellos de otoño:
brisa cálida en su dulce mirar.
Bajo el dulce sereno nocturno,
Andressa comienza a cantar.
Los somnolientos perfumes giran
en los labios dolientes de frescura,
y lentas las almas suspiran
en sueños - calores ficticios.
Canta la canción de cuna
que las hadas cantaban a los grillos,
que los ángeles cantan a las estrellas,
y la Santa cantaba al Hijo.
Andressa, con cabellos de otoño,
que canta en la noche febril.
Cálidas brisas en los ojos:
Andressa serena y gentil.
II
Y entonces, cuando todo duerme,
cuando todo reposa en silencio,
y el mundo descansa, se calienta,
en un sueño profundo e intenso,
Andressa camina sola,
en la oscuridad de la noche febril:
sin tener quien le cante una nana,
Andressa, serena y gentil.
III
Pero el poeta no duerme:
la música lo hace despertar;
la pura canción de Andressa
lo atrae hacia donde ella está.
Y en cuanto la encuentra, se esconde
detrás de la rosa dormida,
y canta la canción de cuna
que Andressa escucha tan dulcemente.
Y cuando ella finalmente se duerme,
aquella que la lleva a soñar,
de su labio que tiembla
él roba un beso a la luz de la luna.
Andressa, el poeta y la noche:
Andressa y la canción de cuna.