De Volta ao Presente
Passageiro no trem da lembrança fui rever meu amado sertão
Pelo trilho, passando a porteira, no terreiro da casa de chão,
Escutei a chaleira chiando e o fogo estalar no fogão;
Do café veio o aroma gostoso, na cocheira a saudosa visão:
O meu velho pai tirando leite da mocha holandesa de estimação!
No beiral do paiol, enroscado, costumava deixar o enxadão
Fui com ele arrancar mandioca prá comer com torresmo e feijão;
Puxei água do poço a sarilho, soquei milho e arroz no pilão,
Rachei lenha, derricei café, fiz coivara, plantei colonião...
Cortei cana, carpi sementeira e matei a saudade colhendo algodão!
Tinha jogo naquele domingo, ajeitei a chuteira e o meião,
Nosso time, o fazenda são pedro, do torneio foi o campeão;
Logo mais fui com os companheiros tomar banho lá no ribeirão,
Minha mãe fez pamonha e curau, e à noite à luz de um lampião,
O tio dito ‘rasgava’ a sanfona no baile animado no velho galpão!
O papai tinha matado um porco e cuidou da distribuição:
Um pedaço pra cada vizinho generoso e de bom coração;
Quem não tinha prá mandar também recebia sem compensação!
Papai sempre ajudou todo mundo sem jamais ter qualquer pretensão.
Me abraçava e dizia: “meu filho, deus sempre abençoa que reparte o pão!”
Tudo isso ficou no passado, sobrevive na imaginação...
Porque o tempo foi mudando tudo sem pedir minha autorização!
Já me encontro de volta ao presente dominado de tanta emoção
As imagens que aqui registrei, muito mais que uma mera invenção
São lembranças prezadas que eu guardo no cofre trancado da recordação!
De Vuelta al Presente
Pasajero en el tren de los recuerdos fui a revisitar mi amado campo
Por las vías, pasando la tranquera, en el patio de la casa de tierra,
Escuché la pava silbando y el fuego crepitar en la cocina;
Del café vino el aroma delicioso, en el corral la visión nostálgica:
¡Mi viejo padre sacando leche de la vaca holandesa de crianza!
En el alero del galpón, enroscado, solía dejar el azadón
Fui con él a arrancar mandioca para comer con chicharrón y frijoles;
Saqué agua del pozo con la polea, molí maíz y arroz en el mortero,
Partí leña, desgrané café, hice carbón, planté colonión...
¡Corté caña, desmalecé sembrados y maté la añoranza cosechando algodón!
Había partido de fútbol ese domingo, me puse las botas y las medias,
Nuestro equipo, la hacienda San Pedro, del torneo fue el campeón;
Luego fui con los compañeros a bañarnos en el arroyo,
Mi madre hizo humitas y pastel de choclo, y por la noche a la luz de un farol,
¡El tío Dito 'rasgaba' el acordeón en el animado baile en el viejo galpón!
Papá había matado un cerdo y se encargó de la distribución:
Un trozo para cada vecino generoso y de buen corazón;
¡Quien no tenía para dar también recibía sin compensación!
Papá siempre ayudó a todos sin tener nunca ninguna pretensión.
Me abrazaba y decía: 'hijo mío, dios siempre bendice a quien comparte el pan!'
Todo eso quedó en el pasado, sobrevive en la imaginación...
¡Porque el tiempo fue cambiando todo sin pedir mi autorización!
Ya me encuentro de vuelta al presente, dominado por tanta emoción,
Las imágenes que aquí registré, mucho más que una mera invención,
¡Son recuerdos preciados que guardo en la caja fuerte cerrada del recuerdo!
Escrita por: Pedro Ornellas