O Poder de Ser Filho de Deus (Romanos 8:15)
No princípio era o verbo e o verbo era Deus
No princípio era o verbo e o verbo era Deus
Ele estava no princípio com Deus
A vida estava nele e a vida era a luz dos homens
A luz resplandece nas trevas e as trevas não prevalecem contra a luz
Ele veio para o que era seu e os seus não o receberam
Mas a todos que o recebeu: Deu-lhes o poder de serem filhos de Deus!
Os quais não nasceram
Do sangue
Nem da vontade
Da carne
Nem da vontade
Do homem
Mas da vontade de Deus!
E o verbo se fez carne
E habitou entre nós
Cheio de graça e de verdade
E vimos sua glória
Como Unigênito do pai!
No princípio era o verbo e o verbo era Deus
No princípio era o verbo e o verbo era Deus
Ele estava no princípio com Deus
A vida estava nele e a vida era a luz dos homens
A luz resplandece nas trevas e as trevas não prevalecem contra a luz
Ele veio para o que era seu e os seus não o receberam
Mas a todos que o recebeu: Deu-lhes o poder de serem filhos de Deus
Os quais não nasceram
Do sangue
Nem da vontade
Da carne
Nem da vontade
Do homem
Mas da vontade de Deus!
E o verbo se fez carne
E habitou entre nós
Cheio de graça e de verdade
E vimos sua glória
Como Unigênito do pai!
El Poder de Ser Hijo de Dios (Romanos 8:15)
En el principio era el verbo y el verbo era Dios
En el principio era el verbo y el verbo era Dios
Él estaba en el principio con Dios
La vida estaba en él y la vida era la luz de los hombres
La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no prevalecen contra la luz
Vino a lo que era suyo y los suyos no lo recibieron
Pero a todos los que lo recibieron: Les dio el poder de ser hijos de Dios
Los cuales no nacieron
De la sangre
Ni de la voluntad
De la carne
Ni de la voluntad
Del hombre
Sino de la voluntad de Dios
Y el verbo se hizo carne
Y habitó entre nosotros
Lleno de gracia y de verdad
Y vimos su gloria
Como Unigénito del padre
En el principio era el verbo y el verbo era Dios
En el principio era el verbo y el verbo era Dios
Él estaba en el principio con Dios
La vida estaba en él y la vida era la luz de los hombres
La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no prevalecen contra la luz
Vino a lo que era suyo y los suyos no lo recibieron
Pero a todos los que lo recibieron: Les dio el poder de ser hijos de Dios
Los cuales no nacieron
De la sangre
Ni de la voluntad
De la carne
Ni de la voluntad
Del hombre
Sino de la voluntad de Dios
Y el verbo se hizo carne
Y habitó entre nosotros
Lleno de gracia y de verdad
Y vimos su gloria
Como Unigénito del padre