Dal Giardino Tropicale
Le barche sulla sabbia sparse alla rinfusa,
spogliate e capovolte al sole,
sul fianco il nome di una donna caro al pescatore,
legno a scarti, a schegge e a miniature,
e i pali con l'acqua alla vita,
nodi,chiodi e ammaccature,
E la ruggine ustiona le ancore e i pontili,
sceglie il ferro come compagnia,
scioglie il ferro e un pò ne porta via...
Scrivo da questa spiaggia appena uscita dal mare,
finalmente un cielo in testa in cui guardare,
e dovunque mi giri stelle,
forse una di quelle,
si fa cercare, si fa indicare da te.
Un cane attraversa la strada,
costole in vista e bruciature,
passa senza guardare,
gli alberi al mio passaggio a sventagliare,
e la giostra, draghi e mostri marini,
sotto un pelo di plastica grigia,
bisbigliano come bambini tra le lenzuola,
E la ruggine gratta le ancore e i pontili,
sceglie il ferro come compagnia,
scioglie il ferro e un pò ne porta via,
spoglia il ferro...
Scrivo da questa spiaggia appena uscita dal mare,
finalmente un cielo in testa in cui guardare,
e dovunque mi giri stelle,
forse una di quelle,
si fa cercare, si fa indicare da te.
Chiamo da questa spiaggia appena uscita dal buio,
finalmente un cielo in testa in cui cadere,
e dovunque mi volti stelle, forse una di quelle,
ti sta a guardare, perpendicolare a te.
Scrivo da questa spiaggia appena uscita dal mare,
finalmente un cielo in testa in cui guardare,
e dovunque mi giri stelle,
forse una di quelle,
si fa cercare, si fa indicare da te.
Chiamo da questa spiaggia annerita dal buio,
e finalmente un cielo in testa in cui cadere,
e dovunque mi volti stelle, forse una di quelle,
ti sta a guardare, perpendicolare a te!
Desde el Jardín Tropical
Las barcas en la arena esparcidas al azar,
desnudas y volteadas al sol,
en el costado el nombre de una mujer querida por el pescador,
madera a desechos, a astillas y a miniaturas,
y los postes con el agua a la vida,
nudos, clavos y abolladuras,
Y el óxido quema las anclas y los muelles,
elige el hierro como compañía,
desata el hierro y un poco se lleva...
Escribo desde esta playa recién salida del mar,
finalmente un cielo en la cabeza en el que mirar,
y dondequiera que mire estrellas,
tal vez una de esas,
se deja buscar, se deja señalar por ti.
Un perro cruza la calle,
costillas a la vista y quemaduras,
pasa sin mirar,
los árboles al pasar a abanicar,
y la noria, dragones y monstruos marinos,
bajo un pelo de plástico gris,
murmuran como niños entre las sábanas,
Y el óxido raspa las anclas y los muelles,
elige el hierro como compañía,
desata el hierro y un poco se lleva,
desnuda el hierro...
Escribo desde esta playa recién salida del mar,
finalmente un cielo en la cabeza en el que mirar,
y dondequiera que mire estrellas,
tal vez una de esas,
se deja buscar, se deja señalar por ti.
Llamo desde esta playa recién salida del oscuro,
finalmente un cielo en la cabeza en el que caer,
y dondequiera que mire estrellas, tal vez una de esas,
te está mirando, perpendicular a ti.
Escribo desde esta playa recién salida del mar,
finalmente un cielo en la cabeza en el que mirar,
y dondequiera que mire estrellas,
tal vez una de esas,
se deja buscar, se deja señalar por ti.
Llamo desde esta playa ennegrecida por la oscuridad,
y finalmente un cielo en la cabeza en el que caer,
y dondequiera que mire estrellas, tal vez una de esas,
te está mirando, perpendicular a ti!