Mãe de Caravággio
Mãe, Virgem San ta, fostes ao encontro da angústia daquela mulher,
Que padecia os maus tratos, violências e insultos, do marido cruel.
Tu, mãe de Caravaggio, socorres a quem precisar.
Lemos em Joaneta, tua filha, o recado que queres nos dar.
Somos teus filhos também, vem socorrer nossa dor.
Em todos os passos que damos, queremos seguir teu Senhor.
Caravag gio, escolhida pela mãe pra manifestar
A atenção e o cuidado a seus filhos,
E dizer que Deus não abandona, Pois nas horas mais difíceis
Se parece que estamos sozinhos
E a lágrima rola no rosto,
É Deus que vem nos salvar.
Mãe, tu pedi as, prece constante e fervor na fé em Jesus.
Sim, bem sabias que encontramos nossa verdade contemplando a cruz.
Tu, mãe de Caravaggio, sabes isso muito bem,
Na cruz já contemplas a glória
E a teus filhos ensinas também.
Queremos contigo aprender a perseverar na oração,
No consolo a Joaneta, confortas nosso coração.
Madre de Caravaggio
Madre, Virgen Santa, te encontraste con la angustia de aquella mujer,
Que sufría los malos tratos, violencias e insultos, de su cruel marido.
Tú, madre de Caravaggio, socorres a quien lo necesite.
Leemos en Joaneta, tu hija, el mensaje que nos quieres dar.
También somos tus hijos, ven a socorrer nuestro dolor.
En cada paso que damos, queremos seguir a tu Señor.
Caravaggio, elegida por la madre para manifestar
La atención y el cuidado a sus hijos,
Y decir que Dios no abandona, Pues en las horas más difíciles
Cuando parece que estamos solos
Y la lágrima cae por nuestro rostro,
Es Dios quien viene a salvarnos.
Madre, tú pediste, oración constante y fervor en la fe en Jesús.
Sí, sabías bien que encontramos nuestra verdad contemplando la cruz.
Tú, madre de Caravaggio, lo sabes muy bien,
En la cruz ya contemplas la gloria
Y a tus hijos también les enseñas.
Queremos aprender contigo a perseverar en la oración,
En el consuelo a Joaneta, reconfortas nuestro corazón.
Escrita por: Padre Ezequiel Dal Pozzo