Exortações
Sob tétricos pilares de ébano
De enleante e primorosa diadema
Jaz o sedutor feiticeiro do infinito
Transfigura através da mística alquimia da luz
A noite da inexistência
Perpétua algoz da alma humana
Em pujante orexia do fogo primordial
De teu semblante luzente, partem fulgurosos feixes fósforos
Que a aurora agora desfolha sobre o leito do horizonte
Na ânsia de perfurar as núpcias do céu com a terra
Tu, que encerra os mistérios da existência humana
Matriz da perfeição universal
Soberano e sublime em fruição espiritual
De cujo seio de apoteoses brota o fruto do entrave cósmico
Cobiçado por deuses e homens
Ávidos por saciar a sede no néctar de sabedoria intemporal por ele revelado
Conhecimento e virtude em quem a lei terrível do destino se delicia
Exalem a magnificência do excelso regente deste plano
Um vórtice de conjecturas enlaça o poder do teu nome
Hospedeiro de muitos
Eivado de mil enigmas
Narciso, em cujas pétalas repousa inebriante perfume
Simulacro incerto do príncipe das riquezas
Cantem as flechas luminosas da virtude
Que atravessam as sombras do antigo caos
E as ondas de doce lucidez
Que escorrem do caliginoso ventre da mãe terra
Pois a não ser que o fazemos seja útil, vã é a nossa glória!
Que corra o sangue antigo para além das capacidades mortais
Exhortaciones
Bajo tétricos pilares de ébano
De una espléndida y exquisita diadema
Yace el seductor hechicero del infinito
Transfigura a través de la mística alquimia de la luz
La noche de la inexistencia
Perpetua verdugo del alma humana
En ardiente deseo del fuego primordial
De tu rostro brillante, emanan brillantes haces de fósforo
Que la aurora ahora despliega sobre el lecho del horizonte
Anhelando perforar las nupcias del cielo con la tierra
Tú, que encierras los misterios de la existencia humana
Matriz de la perfección universal
Soberano y sublime en disfrute espiritual
De cuyo seno de apoteosis brota el fruto del conflicto cósmico
Codiciado por dioses y hombres
Ávidos por saciar la sed en el néctar de sabiduría intemporal revelado por él
Conocimiento y virtud en quien la terrible ley del destino se regocija
Exhalen la magnificencia del excelso regente de este plano
Un torbellino de conjeturas envuelve el poder de tu nombre
Anfitrión de muchos
Lleno de mil enigmas
Narciso, en cuyos pétalos reposa un embriagador perfume
Símil incierto del príncipe de las riquezas
Canten las flechas luminosas de la virtud
Que atraviesan las sombras del antiguo caos
Y las olas de dulce lucidez
Que fluyen del oscuro vientre de la madre tierra
¡Pues si no hacemos que sea útil, vana es nuestra gloria!
¡Que corra la sangre antigua más allá de las capacidades mortales