Psicologia de um vencido
Eu, filho do carbono e do amoníaco,
Monstro de escuridão e rutilância,
Sofro, desde a epigênesis da infância,
A influência má dos signos do zodíaco.
Profundíssimamente hipocondríaco,
Este ambiente me causa repugnância...
Sobe-me à boca uma ânsia análoga à ânsia
Que se escapa da boca de um cardíaco.
Já o verme - este operário das ruínas -
Que o sangue podre das carnificinas
Come, e à vida em geral declara guerra,
Anda a espreitar meus olhos para roê-los,
E há-de deixar-me apenas os cabelos,
Na frialdade inorgânica da terra!
Psicología de un vencido
Yo, hijo del carbono y del amoníaco,
Monstruo de oscuridad y resplandor,
Sufro, desde la infancia epigenética,
La mala influencia de los signos del zodíaco.
Profundamente hipocondríaco,
Este ambiente me causa repugnancia...
Me sube a la boca un deseo similar al deseo
Que escapa de la boca de un cardíaco.
Ya el gusano - este obrero de las ruinas -
Que la sangre podrida de las carnicerías
Come, y declara guerra a la vida en general,
Anda acechando mis ojos para roerlos,
Y solo dejará mis cabellos,
En la frialdad inorgánica de la tierra!
Escrita por: Marcelo Silva / Poema De Augusto Dos Anjos