395px

El Corazón y el Tesoro

Pastor Igreja Orgânica

O Coração e o Tesouro

Deus não será achado
em assuntos triviais,
em conversações relativas
às coisas comuns desta vida.

Deus não será encontrado
De modo inesperado,
conforme pode ocorrer
com pessoas conhecidas.

Por isso se diz na Bíblia:

“Se, pois, fostes ressuscitados
juntamente com Cristo,
buscai as coisas
que são de cima,
onde Cristo está assentado
à destra de Deus.
Pensai nas coisas que são de cima,
e não nas que são da terra;
porque morrestes,
e a vossa vida está escondida
com Cristo em Deus.”
Col 3.1-3

Deus estará conosco
enquanto estivermos com Ele,
com nosso pensamento
concentrado na Sua pessoa divina.

Uma mente vagueante,
um espírito desconcentrado,
não podem se fixar em Deus,
e receber revelações da Sua parte.

Nada relativamente ao Senhor
e à Sua presença será por acaso.

Somente se O buscarmos
com uma disposição correta,
Ele se deixará achar por nós.

Então, saberemos
se é de fato o Senhor
o nosso tesouro,
quando tivermos
o nosso coração
permanentemente
nEle concentrado.

El Corazón y el Tesoro

Dios no será encontrado
en asuntos triviales,
en conversaciones relacionadas
con las cosas comunes de esta vida.

Dios no será hallado
de manera inesperada,
como puede suceder
con personas conocidas.

Por eso se dice en la Biblia:

“Si, pues, habéis resucitado
juntamente con Cristo,
buscad las cosas
que son de arriba,
donde Cristo está sentado
a la diestra de Dios.
Pensad en las cosas que son de arriba,
y no en las que son de la tierra;
porque habéis muerto,
y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios.”
Col 3.1-3

Dios estará con nosotros
mientras estemos con Él,
con nuestro pensamiento
concentrado en Su persona divina.

Una mente vagabunda,
un espíritu desconcentrado,
no pueden fijarse en Dios,
y recibir revelaciones de Su parte.

Nada relacionado con el Señor
y Su presencia será por casualidad.

Solo si lo buscamos
con una disposición correcta,
Él se dejará encontrar por nosotros.

Entonces, sabremos
si de verdad es el Señor
nuestro tesoro,
cuando tengamos
nuestro corazón
permanentemente
en Él concentrado.

Escrita por: