Im Mondschein (Die Tragik Des Todes)
Ein heer von ungeziefer, Mäusen,
Ratten tollt auf der Diele, die im Mondschein schimmert.
Der Wind schreit wie im Traume auf und wiannert.
Um Fenster zitern kleiner Blätter Schatten.
Bisweiten zwitzchern Vögel in den Zweigen
und Spinnen kriechen an den kahlen Mauerin.
Durch leere Gänge bleiche Flecken schauern.
Es wohnt im Haus ein wunderliches Schweigen.
Im hofe scheinen Licter hinzugleiten auf faulem holz,
verfallenem Gerümpel. Dann gleisst ein Stern in einem schwarzen Tümpel.
Figuren stehn noch da aus alten zeiten.
Man sieht Konturen noch von anderen Singen und eine Schrift,
verblasst auf morschen Schildern, vielleicht die Farben auch von heiteren.
Engel, die vor Mariens Throne singen.
Der Silvervor hang dort vor 'm Fenster hehlt verschlungene Glieder,
Lippen, zarte Brüste. Ein hart' Gehämmer hallt vom Turingerüste
und weiss verfällt der Mond am Himmeszelt.
Ein geisterhafter Traumakkord verschwebt und Mönche tauchen
aus den Kirchentoren und schreiten im Unenolichen verioren.
Ein heller Gipsel sich am Himmel hebt.
En la luz de la luna (La tragedia de la muerte)
Un ejército de alimañas, ratones,
Ratas corretean por el suelo, que brilla a la luz de la luna.
El viento grita como en un sueño y gime.
En las ventanas tiemblan las sombras de las hojas.
A lo lejos los pájaros gorjean en las ramas
y las arañas se arrastran por las desnudas paredes.
A través de pasillos vacíos, manchas pálidas se estremecen.
En la casa habita un extraño silencio.
En el patio parecen deslizarse luces sobre madera podrida,
escombros en descomposición. Luego brilla una estrella en un charco negro.
Figuras aún permanecen de tiempos antiguos.
Se distinguen contornos de otras épocas y una escritura,
difuminada en letreros podridos, quizás también los colores de ángeles alegres,
que cantan ante el trono de María.
El velo de plata cuelga allí, enredando miembros entrelazados,
labios, pechos delicados. Un martilleo fuerte resuena desde el bosque de Turingia
y la luna se desvanece en el cielo.
Un acorde de sueño fantasmal se desvanece y monjes emergen
de las puertas de la iglesia y avanzan en lo interminablemente perdido.
Una luz brillante se eleva en el cielo.